Existe un grupo reducido de palabras que presentan más de una forma de acentuación prosódica, es decir, que pueden pronunciarse de más de una manera sin que por ello cambie su valor semántico.
Este hecho repercute en la acentuación gráfica, que debe reflejar ambas posibilidades, lo que da lugar a la existencia de variantes de escritura. En estos casos, quien escribe deberá elegir la grafía que refleje la pronunciación con que emite el término.
Normalmente las posibilidades son dos, pero hay algún caso de triple pronunciación admitida, como el de bustrófedon, bustrofedon o bustrofedón.
La doble acentuación prosódica de ciertos cultismos grecolatinos se
debe a menudo a la pervivencia de la acentuación griega, por una parte, y
de la latina, por otra.
Una de las variantes refleja la acentuación etimológica, que suele ser la esdrújula, y otra, la
pronunciación llana, más acorde con el patrón acentual del español. Destacan entre ellas las siguientes:
• Voces acabadas en -íaco/-ca o -iaco/-iaca (‘relación’):
afrodisíaco/-ca o afrodisiaco/-ca, amoníaco o amoniaco, austriaco/-ca o austríaco/-ca,
celíaco/-ca o celiaco/-ca, demoníaco/-ca o demoniaco/-ca, egipciaco/-ca o egipcíaco/-ca,
elegíaco/-ca o elegiaco/-ca, maníaco/-ca o maniaco/-ca, paradisíaco/-ca o paradisiaco/-ca,
policíaco/-ca o policiaco/-ca, simoniaco/-ca o simoníaco/-ca, siriaco/-ca o siríaco/-ca, zodiaco
o zodíaco.
• Voces acabadas en -stato (‘equilibrio, posición estable’):
aerostato o aeróstato, girostato o giróstato, heliostato o helióstato, reostato o reóstato,
termostato o termóstato.
• Voces acabadas en -éolo o -eolo, en -éola o -eola y en -íolo o -iolo
(diminutivo latino):
alvéolo o alveolo, areola o aréola, bronquiolo o bronquíolo, folíolo o foliolo, laureola o
lauréola, pecíolo o peciolo.
• Palabras acabadas en -mancia o -mancía (‘adivinación’). En este caso la
terminación etimológica, -mancía, está en retroceso frente a mancia:
cartomancia o cartomancía, geomancia o geomancía, hidromancia o hidromancía,
nigromancia o nigromancía, oniromancia u oniromancía, quiromancia o quiromancía.
• Palabras acabadas en -lisis (‘disolución’).
–Las que proceden directamente del griego son esdrújulas, pues
conservan la pronunciación etimológica:
análisis, contraanálisis, psicoanálisis, catálisis, diálisis, parálisis.
–Las que se han formado tardíamente en el ámbito científico a partir de
dos elementos compositivos tienen dos pronunciaciones, esdrújula y
llana, ambas válidas:
autolisis o autólisis, electrolisis o electrólisis, hidrolisis o hidrólisis, fotolisis o fotólisis,
hemolisis o hemólisis, pirolisis o pirólisis.
• En las palabras médula y ósmosis se ha impuesto la pronunciación
esdrújula antietimológica a la llana medula y osmosis, que, al contrario
que en los casos anteriores, era la original latina y griega,
respectivamente.
Como en el caso de los cultismos, algunas palabras procedentes de otras lenguas presentan una doble acentuación, una correspondiente a la lengua de origen y otra más adaptada a la pronunciación española, en la que predominan las palabras llanas.
Estas son algunas muestras:
aeróbic (inglés) o aerobic
páprika (húngaro) o paprika
búmeran (inglés) o bumerán
anófeles (latín) o anofeles (influjo del francés)
Malí (francés) o Mali (posible influjo del inglés)
A veces ocurre que a cada una de las variantes acentuales le corresponde un área de distribución geográfica.
En las palabras acabadas en -sfera se prefiere en América la acentuación esdrújula (biósfera, estratósfera, hidrósfera, etc.), mientras que en España se utiliza casi exclusivamente la llana (biosfera, estratosfera, hidrosfera, etc., con la excepción de atmósfera).
He aquí otros ejemplos:
básquetbol (España y áreas de América: andina, Caribe continental...) o basquetbol (Estados
Unidos, México y otras zonas de América)
bebé (España y parte de América) o bebe (parte de América)
béisbol (España y parte de América) o beisbol (parte de América)
bungaló (España y parte de América) o búngalo (Argentina, Chile, México)
chasis (España y parte de América) o chasís (México, Centroamérica y zonas de Sudamérica)
chófer (España) o chofer (América)
cóctel (España y Cono Sur) o coctel (resto de América)
daiquiri (España, Argentina, Chile y Uruguay) o daiquirí (casi toda América)
fútbol (España y gran parte de América) o futbol (México y Centroamérica)
icono (España) o ícono (América)
kárate (España) o karate (América)
pudin (España) o pudín (América)
vídeo (España) o video (América)
La siguiente relación recoge otra serie de términos que, por distintas razones, presentan más de una posibilidad de acentuación: acedia o acedía agrafia o agrafía áloe o aloe Amazonia o Amazonía anémona o anemona askenazí o askenazi ayatolá o ayatola bálano o balano balaustre o balaústre bereber o beréber bimano/-na o bímano/-na cánnabis o cannabis cantiga o cántiga celtíbero/-ra o celtibero/ra cenit, zenit o cénit, zénit dinamo o dínamo élite o elite Everest o Éverest exégesis o exegesis exégeta o exegeta farandola o farándola frijol, frejol o fríjol, fréjol gráfila o grafila Honolulu o Honolulú ibero/-ra o íbero/-ra idéntikit o identikit isobara o isóbara isótopo o isotopo Kósovo o Kosovo lítote, lítotes o litote, litotes metempsicosis o metempsícosis metopa o métopa mildiu o mildiú mímesis o mimesis misil o mísil Misisipi o Misisipí Mostar o Móstar naíf o naif olé u ole olimpiada u olimpíada omóplato u omoplato pábilo o pabilo pachulí o pachuli pensil o pénsil período o periodo píxel o pixel polícromo/-ma o policromo/-ma polígloto/-ta o poligloto/-ta púlsar o pulsar rapel o rápel reuma o reúma róbalo o robalo Rumanía o Rumania Sáhara o Sahara sicomoro o sicómoro sóviet o soviet tángana o tangana travesti o travestí triglifo o tríglifo zaino/-na o zaíno/-na (Sobre la acentuación gráfica de las formas complejas → Acentuación gráfica de las formas compuestas; sobre el uso de la tilde en los nombres propios → Acentuación gráfica de los nombres propios).
Fuentes consultadas El buen uso del español. RAE. 88-94