La raya (—), también llamado guion largo, es un signo ortográfico de puntuación muy característico de la lengua española, que se representa con un trazo horizontal de mayor longitud que el guion y que el signo matemático menos.
No debe confundirse en nombre ni en sus funciones con otros signos (ortográficos o no) que se asemejan a este. Usualmente, se confunde con el signo menos (−), que es más corto que la raya
También suele confundírsele con el guion (-), que incluso es sensiblemente más corto que el anterior ... y, por favor, no utilicéis indistintamente uno y otro, ya que son dos signos diferentes y sus usos, también.
La raya (—) es más larga que el guion (-). El uso principal de la raya es el de delimitar aquellos enunciados que aportan información complementaria al contenido principal del mensaje
La raya puede, según sus distintos usos, emplearse como signo ortográfico doble o simple.
En este último caso, al igual que otros signos dobles, las respectivas rayas de apertura y cierre deben ir pegadas a las palabras de los periodos que enmarcan, y separadas por un espacio del elemento que las procede o las sucede (por excepción de que sea otro signo de puntuación).
De la misma forma, puede o no comenzarse con mayúsculas la primera palabra del periodo que enmarca la raya, según sea cada caso. Para comprender mejor estos aspectos, se profundizará en el desarrollo que sigue. Por lo pronto, se anexa la siguiente figuar para finiquitar la diferencia entre la raya en relación al gion y al signo matemático menos:
Para hacer más comprensible la explicación, se exponen por separado los usos de la raya, en tanto signo simple, respecto a su uso, en tanto signo doble. De esta manera se evitan confusiones.
Puede utilizarse la raya para introducir cada uno de los elementos enumerados en una relación que se escriben en líneas independientes.
En casos como el enunciado en el párrafo precedente, deben observarse las dos siguientes normas: (1) debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y lo que sigue, (2) la raya puede sustituirse en este uso por letras o números seguidos de punto o paréntesis, así como por otros signos de carácter tipográfico, como topos o boliches (●, ◆, ■).
A continuación se exponen las normas para puntuar correctamente este tipo de enumeraciones:
• Cuando los miembros de la enumeración están constituidos por una sola palabra o un grupo sintáctico muy breve, se escriben con minúscula inicial.
Pueden cerrarse con coma —excepto el último, con punto— o prescindir de la puntuación, ejemplo:
Mi esposa me envió al mercado y me pidió comprar para el almuerzo:
— verduras (,)
— salsa (,)
— carne (,)
— refresco (.)
• Si los elementos de la lista son más complejos —por su mayor extensión o por presentar puntuación interna—, es preferible independizarlos: escribiéndolos con punto y coma por excepción del último elemento, que se escribiría con punto. Cada elemento de la relación se inicia con minúscula, ejemplo: En caso de tormenta, conviene seguir las siguientes recomendaciones: — no refugiarse debajo de un árbol; — desprenderse de objetos metálicos, como paraguas, bastones, etc.; — no permanecer de pie en medio de espacios abiertos.
• Cuando la relación se compone de enunciados completos, la práctica más recomendable es cerrar cada miembro de la enumeración con punto e iniciarlo con mayúscula, ejemplo: Entre los medidas de bioseguridad aplicables durante la pandemia del Covid, sobresalen las siguientes: — El uso obligatorio de la mascarilla. — En una cola, mantener una distancia saludable de mínimo 1,5 metros entre una persona y otra. — Acudir al médico al mostrar cualquiera de los síntomas ya conocidos.
En listas alfabéticas e índices, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento ya expresado previamente.Ejemplo: Verbos intransitivos —irregulares —regulares —transitivos
Precedida de punto y seguida de un espacio en blanco, la raya se emplea tras los epígrafes internos de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea, ejemplo: Género de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro...
Aparece también en la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones, ejemplo: Epígrafe 1.— Descripción MAGDA.— Hola, ¿que tal? OMAR.— Bien, ¿y tú?.
En un texto dialogado también se usa para señalar comentarios del narrador. En este caso, si el comentario del narrador no es seguido de inmediato por la intervención de ese personaje, no ha de colocarse una raya al final. Si el discurso hablado continúa tras la acotación, el signo de puntuación correspondiente se debe escribir tras la raya de cierre del comentario, ya sea un signo de puntuación perteneciente al diálogo o un punto del inciso del narrador. Si el comentario se introduce con un verbo de habla, este comienza por minúscula; en cualquier otro caso, la intervención del personaje ha de terminar en punto y el comentario ha de comenzar por mayúscula. Ejemplo:
―Si quieres puedes venir ―dijo sonriendo.
―Bueno ―dijo apoyándose en la puerta―, si no te molesta…
―¡Claro que no! ―La tomó de la mano y tiró de ella―. Tú nunca molestas.
―¡Cada día está todo más caro! ―gritó, tratando de poner los ojos en blanco―. Y esta papaya, ¿cuánto vale?
―Nos conocemos de mucho tiempo. Longtemps… ―Susana hizo una pausa―. Tú sabes hablar francés, ¿no?
Un primer ejemplo de diálogo en presentación compacta, ejemplo:
―¡Sí, si soy francés! ―dijo René, y se detuvo―. Me hubiera gustado conocerte mejor ―se detuvo otra vez y exhaló un suspiro―, o durante más tiempo. ―Se quedó mirando el techo―. Sí, me hubiera gustado conocerte mejor ―repitió lentamente―. Me haces acordar mucho a mi esposa, ¿sabes? ―De repente su voz cambió y los ojos se le llenaron de lágrimas.
Una presentación más clara sería:
―¡Sí, si soy francés! ―dijo René, y se detuvo―. Me hubiera gustado conocerte mejor.
Se detuvo otra vez y exhaló un suspiro:
―O durante más tiempo…
Se quedó mirando el techo.
―Sí, me hubiera gustado conocerte mejor ―repitió lentamente―. Me hacés acordar mucho a mi esposa, ¿sabés?
De repente su voz cambió y los ojos se le llenaron de lágrimas.
Se usa para encerrar unidades lingüísticas que introducen información complementaria o accesoria en el enunciado principal.
A semejanza de lo observable en los demás signos de este tipo, existe un elemento de apertura y uno de cierre, que se escriben pegados al primer y al último carácter de la secuencia que encierran y separados por un espacio del elemento que los precede o que los sigue.
En este caso, la raya debe indicarse tanto al principio como al final del inciso (no es necesaria en el diálogo), separado del exterior del comentario por un espacio, pero pegado al texto del comentario.
De igual modo, el uso de la raya al final de una oración no exime del uso del punto o de otros signos de puntuación. También se usa para señalar un comentario en el interior de un paréntesis o en una cita entre comillas. Ejemplos: Para mi padre la honestidad —cualidad básica para que las personas se ganen la credibilidad de los demás— es fundamental para apuntalar las relaciones humanas.
De tal manera, quedó ejemplicado y demostrado que cuando en una cita textual se quiere incluir un inciso, se recurre a las rayas
La raya de cierre en los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer un punto o cualquier otro signo de puntuación: Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino. Esperaba a Emilio —un gran amigo—, que, lamentablemente, no vino.
En este uso también pueden utilizarse las comas o los paréntesis. Los incisos entre rayas suponen un grado de relación mayor entre la aclaración y el texto en el que se insertan, en comparación a los que se escriben entre comas, pero menor que los que van entre paréntesis.
Deben usarse las rayas para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis, ejemplo: Para más información sobre este tema (la bibliografía existente —incluso en español— es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes.
Dentro de las citas entrecomilladas, las rayas se usan para enmarcar las aclaraciones del transcriptor sobre la autoría de las palabras que se citan, ejemplo: (1)«Es imprescindible —señaló el ministro— reforzar el control sanitario». (2) «Cuando usted quiera —dijo mi amigo— salimos de aquí».
En los textos narrativos, las rayas sirven también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. Para su correcto uso, debe tenerse en cuenta lo siguiente:
• También hay que puntualizar que no ha de escribirse raya de cierre cuando, tras el inciso del narrador, no habla el personaje:, ejemplo: —Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado. A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa. —Que te vaya bien —le comentó él mientras se marchaba.
En cambio, si tras el inciso vuelve a tomar la voz el personaje, sí se escribe raya de cierre: Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva. —Nunca lo entenderé —le dijo seriamente—. No comprendo tu decisión.
Conviene tener en cuenta, además, que en los diálogos se marca con raya la intervención de cada interlocutor, y esta debe escribirse pegada a la primera letra —en este caso no se trata de un signo doble—: —¿Qué haces por aquí? —Dando un paseo.
• Cuando el comentario del narrador se introduce con un verbo de lengua (decir, añadir, asegurar, preguntar, contestar, exclamar, etc.), se inicia con minúscula, ejemplo: —¡Qué le vamos a hacer! —exclamó resignada doña Virginia.
• Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de lengua y el parlamento precedente constituye un enunciado completo, las palabras del personaje se cierran con punto —o con un signo que tenga su valor— y el inciso del narrador se inicia con mayúscula: No se moleste. —Cerró la puerta y salió de mala gana.
Si tras el comentario del narrador continúa hablando el personaje, se coloca la raya de cierre tras la intervención del narrador y se escribe después un punto: —¿Puedo irme ya? —Se puso de pie con gesto decidido—. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.
Cuando el comentario se intercala en mitad de un enunciado, el texto del inciso se inicia con minúscula: —¡Esto que has hecho —me miró con el gesto descompuesto— es una locura!
Cuando las rayas, como signo doble, concurren con otros signos de puntuación, deben aplicarse las pautas señaladas para los paréntesis
Nota: El guion corto y el guion bajo se encuentran junto a la tecla Alt Gr, pero para un guion largo se puede utilizar Alt+ 0150 (–) o Alt +0151 (—).