La h es la única letra del abecedario que no representa ningún fonema. Carece de valor fónico —es decir, no suena— en la mayoría de las palabras que la contienen, aunque en algunos préstamos de otras lenguas se pronuncia con un sonido aspirado, próximo al del fonema /j/. De ahí que se hable, por un lado, de «h muda» y, por otro, de «h aspirada». LA H MUDA PECULIARIDAD DE LA LETRA H
Causas de su uso.
Su presencia obedece en buena parte de los casos a razones etimológicas, pero no siempre. Estas son las causas más significativas de su empleo: • La mayoría de las veces que encontramos la letra h en una palabra española se debe a la presencia de esta letra en su étimo o en la transcripción de este al alfabeto latino. Existen así voces con h procedentes, entre otras lenguas: –Del latín, lógicamente las más abundantes: anhelar, hábil, hiedra... – Del griego: hedonismo, helio, hioides... – Del árabe: alhaja, almohada, harén... – Del francés: hangar, horda... – Del inglés: hamburguesa, hurra... –De lenguas indígenas americanas: huracán, bohío... • Se escriben también con h las palabras que proceden de voces latinas con f inicial seguida de vocal, que en el castellano antiguo se pronunciaban con una aspiración que hoy se ha perdido: hacer (de facĕre), harina (de farīna), herir (de ferīre), hijo (de filĭus), hormiga (de formīca), hundir (de fundĕre), hurto (de furtum). • Hay, no obstante, casos de presencia o ausencia de la h que no se deben a la etimología; es más, se muestran contradictorios con ella, como en hinchar (del lat. inflāre) o invierno (del lat. hibernum). Palabras escritas con h y sin ella.
Hay palabras que, con el mismo significado, admiten hoy su escritura con h y sin ella. He aquí algunas: ala, ale o hala, hale; alacena o alhacena, alelí o alhelí, armonía o harmonía, arpa o harpa, arpillera o harpillera, arpía o harpía, baraúnda o barahúnda, desarrapado o desharrapado, ológrafo u hológrafo, sabiondo o sabihondo, uy o huy.
Se recomienda, como norma general, dar preferencia a la variante sin h, si bien es cierto que en algunos casos la más empleada sigue siendo la forma que la lleva.
Hay voces homónimas que tienen doble grafía con un significado, pero no con otro. Es el caso de atajo o hatajo con el sentido de ‘pequeño grupo de ganado’, y solamente atajo con el de ‘camino más corto’.
Es mucho menos abundante que la h muda. En el español general actual solo aparece la h aspirada en algunos casos particulares. Contextos en que aparece.
La h aspirada existió en el castellano medieval, pero solo se mantiene en reductos dialectales. Por eso, los casos de aspiración que hay en la actualidad son préstamos recientes de otras lenguas que han conservado, al pasar al español, la aspiración que tenían en la lengua de origen, por ejemplo: –Del árabe, como dírham o hachís. –Del alemán, como hámster o hansa (y su derivado hanseático). –Del inglés, como hándicap. –Del japonés, como haiku o haikú.
También aparece en nombres propios foráneos y sus derivados: Hawái, hawaiano; Hitler, hitleriano, etc.
Algunos extranjerismos con h aspirada en su grafía originaria se han adaptado al español con j, como jipi (del ingl. hippy o hippie) o suajili (del ingl. swahili), o los americanismos jaibol o jonrón (del ingl. highball y home run, respectivamente).
Palabras que presentan dos variantes: con h y con j. La aspiración de la h se asimila a menudo al sonido correspondiente al fonema /j/. Por eso, hay en español palabras que presentan variantes escritas con h y con j, entre ellas, las siguientes (van en primer lugar las más usadas): bahareque o bajareque, hamaquear o jamaquear, hipido o jipido, jalar o halar, jondo u hondo (referido al ‘cante flamenco’), jopo u hopo, jolgorio u holgorio, pitahaya o pitajaya, zahón o zajón.
Las variantes con j resultan del reflejo en la escritura de la pronunciación aspirada de la h en variedades dialectales del español, tanto de América como de España. Pero en el español general a cada una de esas grafías le corresponde una pronunciación diferente: halar [alár]/jalar [jalár].
La ausencia de valor fónico de la h en la mayoría de las palabras españolas en que aparece hace difícil saber cuándo debe escribirse o no esta letra.
No obstante, es posible establecer algunas notas orientadoras que pueden ser útiles al respecto. Se escribe, por tanto, h: • Delante de los diptongos ua, ue, ui, tanto a principio de palabra como en posición interior a comienzo de sílaba: huacal, huella, huérfano, huipil, huir; alcahuete, cacahuete/cacahuate, deshuesar, marihuana, parihuela. EXCEPCIONES: los topónimos Uagadugú (capital de Burkina Faso) y Malaui, además de algunos arabismos, como alauí y saharaui, y el valencianismo fideuá. • Delante de las secuencias ia, ie en posición inicial de palabra: hiato, hiedra, hiel, hielo, hierático, hierba. EXCEPCIONES: las voces formadas con la raíz de origen griego iatro- (del gr. iatrós ‘médico’), como iatrogenia. • En las palabras que empiezan por las secuencias herm-, histo-, hog-, holg-, horm-, horr- y hosp-: hermafrodita, hermético, histología, historia, hogar, holganza, hormona, horrible, hospicio. EXCEPCIONES: ermita y ogro, y sus derivados. • En las palabras que empiezan por la secuencia hum- seguida de vocal: humano, humedad, húmero, humildad, humillar, humor, humus. • En las que comienzan por los siguientes elementos compositivos o raíces de origen griego: halo- (‘sal’): halógeno, haloideo; hect(o)- (‘cien’): hectárea, hectolitro.
No debe confundirse con el elemento compositivo ecto- (‘por fuera’): ectoplasma, ectópico.
helico- (‘espiral’): helicoidal, helicóptero; helio- (‘sol’): heliocéntrico, heliotropo; helminto- (‘gusano’): helmintología; hema-, hemat(o)-, hemo- (‘sangre’): hematoma, hematología, hemoglobina, hemorragia; hemi- (‘medio, mitad’): hemiciclo, hemisferio; hepat(o)- (‘hígado’): hepatitis; hepta- (‘siete’): heptasílabo; hetero- (‘otro, distinto’): heterogéneo, heterosexual; hex(a)- (‘seis’): hexágono, hexasílabo, hexosa; hidr(o)- (‘agua’): hidráulico, hidroavión; higro- (‘humedad’): higrómetro, higroscópico; hiper- (‘superioridad’ o ‘exceso’): hiperactividad, hipermercado; hipo1- (‘inferioridad’ o ‘escasez’): hipodérmico, hipoglucemia; hip(o)2- (‘caballo’): hípica, hipódromo, hipopótamo; hol(o)- (‘todo’): holístico, holografía; homeo- (‘semejante, parecido’): homeopatía, homeotermo; homo- (‘igual’): homogéneo, homosexual. • En todas las formas de los verbos haber, habitar, hablar, hacer, hallar, hartar, helar, herir, hervir, hinchar y hundir, y sus derivados (deshabitar, rehacer, deshelar, zaherir, rehundir...). • En ciertas interjecciones, sea en posición inicial: hala, hale, hola, hurra, huy, o en posición final: ah, bah, eh, oh, uh.
Algunas de estas interjecciones pueden escribirse también sin h-, como ala, ale, uy. • Tras la secuencia inicial ex- en las voces exhalar, exhausto, exhibir, exhortar y exhumar, y en sus derivados.
Se recuerda que, sin embargo, las palabras exuberancia y exuberante se escriben sin h intercalada.
Fuentes consultadas El buen uso del español. RAE.