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viernes, 17 de diciembre de 2021

Los fonemas /y/, /ll/ y las letras y, ll. El yeísmo

En español, el fonema i puede representarse gráficamente mediante dos letras distintas: i, y.

Como bien sabes, en español las letras son consonantes o vocales. Eso es verdad, pero además de letras hay dígrafos, y algunas letras pueden ser vocales, unas veces, y consonantes, otras. En realidad solo hay una letra que pueda hacer eso, pero dígrafos hay varios (en el apartado anterior has visto el dígrafo qu). ¿Te parece raro? Pues usas continuamente tanto esa letra como el dígrafo.

Lee:

Voy a llamar a un payo para que aplique el yeso en la pared cuya parte baja estropeó la lluvia. Allí fue donde aquel grafitero gay pintó con spray un buey y un rey .


Las letras elle (ll) e i griega (y) se pronuncian ambas con un sonido palatal fuerte que se representa con el fonema /y/.

Las siguientes reglas de ortografía te permitirán aprender con mayor facilidad las palabras que se escriben con ll y cuáles se escriben con y.




Sonidos de ambas





La elle (ll)


La letra ll representa una sola letra del abecedario español. Esta letra representa dos sonidos consonánticos:

• por lo general, un sonido palatal central sonoro, que se representa con el fonema /y/;
• solo en algunas zonas, un sonido palatal lateral sonoro, que se representa con el fonema /ll/. Ejemplo:

caballo [kabáyo]
caballo [kabállo]

Atención: nunca debe pronunciarse la ll como una l seguida de una i.   Es por tanto Incorrecto lo siguiente:  caballo [kabálio]


La y (llamada i griega)


La y representa dos sonidos distingos:

un sonido consonántico, cuando va en la posición inicial de una palabra o de una sílaba: /y/;
Ejemplo:
yo
yegua

un sonido vocálico, cuando va sola o en la posición final de una palabra precedida de otra vocal: /i/.
Ejemplo:
y (conjunción copulativa)
soy

Con ll o con y

En el ejemplo anterior has pronunciado la letra y (se llama i griega o ye) como vocal (en voy, gay, spray, buey, rey) y como consonante (en payo, yeso, cuya). Además, es posible que al leer las palabras llamar, lluvia y allí hayas pronunciado un sonido muy parecido al de la i griega cuando actúa como consonante; si es así, eres yeísta, pero no te preocupes, que no es una enfermedad. El yeísmo consiste en pronunciar tanto el dígrafo ll como la letra y con el sonido /y/.

La pronunciación de los sonidos no tiene normas, pero por mucho que sean legítimas todas las variantes del habla, la ortografía es bastante rígida. Actualmente el yeísmo es un rasgo del habla de la mayor parte de los hispanohablantes y puede dar lugar a numerosas faltas de ortografía si no se conoce bien la escritura de las palabras.

Lo cierto es que no hay pistas que te permitan deducir si una palabra se escribe con ll o con y. Te puede servir buscar palabras de la familia léxica, pero si tampoco las tienes claras, no te ayudarán. Vas a tener que anotar y recordar algunas hojas de libreta mentales. Para producir el sonido ortodoxo del dígrafo ll hay que pegar la lengua al paladar. Si eres yeísta, un truco es imaginar una letra antes de la vocal; intenta leer ylu-via o yle-no.

Para producir el sonido ortodoxo del dígrafo ll hay que pegar la lengua al paladar. Si eres yeísta, un truco es imaginar una letra antes de la vocal; intenta leer ylu-via o yle-no.


Los fonemas /y/, /ll/ y las letras y, ll. El yeísmo


LOS FONEMAS /y/, /ll/ Y SU REPRESENTACIÓN GRÁFICA




En torno a la pronunciación de estos dos fonemas, los hablantes de español se dividen en yeístas y no yeístas:

• Hablantes yeístas. Para ellos, no existe el fonema /ll/; sus usos han sido absorbidos por el fonema /y/.
• Hablantes no yeístas. Constituyen una minoría y distinguen la oposición de fonemas /y/ y /ll/.

De acuerdo con esto, el reflejo en la escritura para unos y otros es como sigue:

• Hablantes no yeístas: /ll/ se escribe con ll; /y/ se escribe con y.
• Hablantes yeístas: /y/ se escribe con y o con ll.

Los problemas ortográficos atañen, por tanto, a los hablantes yeístas, pues deben distinguir en la escritura las grafías y y ll, aunque las pronuncien igual.


EL YEÍSMO


De acuerdo con lo dicho, el yeísta no diferencia los fonemas /ll/ y /y/. Como resultado, pronuncia el dígrafo ll como /y/. Dos fonemas distintos han acabado por confluir en uno solo, el fonema /y/, dando lugar a la pronunciación característica del yeísmo. Los hablantes yeístas articulan del mismo modo, pues, pares de palabras como
callado y cayado, halla y haya o pollo y poyo,

que pronuncian indistintamente
[kayádo], [áya] y [póyo].

Para estos hablantes, por tanto, el dígrafo ll y la letra y representan el mismo fonema, lo que es asimismo fuente de dudas ortográficas.


ALGUNAS ORIENTACIONES SOBRE EL USO DE Y, L L


El yeísmo está tan extendido, tanto en el español europeo como en el americano, que en pocas ocasiones es posible determinar a partir de la pronunciación si una palabra debe escribirse con y o con ll, duda que solo puede solucionar, en última instancia, la consulta al diccionario. No obstante, pueden ofrecerse algunas notas orientadoras al respecto. Estas son las más útiles:

Palabras que se escriben con y consonántica



• Las formas que tienen el sonido /y/ de los verbos cuyo infinitivo acaba en -uir, como destruyéramos, huyendo, restituyas, constituyendo, fluye, confluya, rehuyamos, retribuyendo, etc. Aplica también en la terminación yendo de los verbos que terminan en aer, eer, ejemplos:caer – cayendo, leer – leyendo.

• Las formas (casi todas gerundios) de los verbos que acaban en -eer, como creyó, poseyendo, proveyendo, sobreseyendo, leyó y algunos (no muchos) más.

• Las formas que tienen el sonido /y/ de los verbos caer, oír y traer (y sus derivados), como cayeras, oyeras, trayendo, atrayendo, entre otras. Así como con el verbo ir. Por ejemplo: vaya, vayamos, vayan, yendo.

• Las palabras en las que el fonema /y/ sigue a los prefijos sub-, ad-, des-, dis- ejemplos: subyacente, desyemar, disyuntiva, subyugado adviento

• Las que contienen la sílaba yec: abyecto, proyección, inyección, trayecto.

• Las que contienen la sílaba yer en posición inicial o medial: enyerbar, reyerta, yerno.

• Los plurales en -es de los sustantivos cuyo singular termina en -y: ayes (de ay), leyes (de ley), reyes (de rey).

• Los diptongos -ay, -ey, -oy y -uy al final de una palabra, así como sus plurales, excepto la forma verbal fui. Ejemplo: Bombay, buey, hoy, muy

• Los verbos ayunar, desayunar, subrayar y desmayar. Ejemplo:
ayuno, ayunas, ayunemos
desayuno, desayunabas, desayunemos
subrayas, subrayemos
desmayo, desmayado, desmáyate


• Después de una consonante. Por ejemplo: cónyuge, disyuntiva, adyacente.

• En las terminaciones uyo, uya, uyes, uyamos, uyesen, uyeron de los verbos que terminan en buir, uir, cluir. Por ejemplo: contribuyo, incluya, huyes, concluyamos, contribuyesen, incluyeron.

• En las palabras que comienzan con yu y yer, a excepción de las palabras derivadas de lluvia. Por ejemplo: yuca, yugo, yerba.

• En las palabras que terminan con Y en singular al momento de escribirlas en plural. Por ejemplo: reyes, bueyes, leyes.

• Todas las formas verbales que contienen el fonema /y/ y corresponden a verbos cuyo infinitivo carece de él:
cayó, cayeran, cayendo (de caer); leyeron, leyésemos, leyendo (de leer); oyó, oyeras, oyendo (de oír); atribuyamos, atribuyeseis, atribuyendo (de atribuir); concluya, concluyéramos, concluyendo (de concluir); hayáis, hayan (de haber); vaya, vayamos, yendo (de ir).

También los adjetivos y sustantivos derivados de estos verbos: concluyente, contribuyente, oyente.

• Todas las formas de los verbos erguir y errar que llevan el acento prosódico en la raíz:
yergo, yergues, yergue, yerguen, yerga, yergas, yergan (de erguir); yerro, yerras, yerra, yerran, yerre, yerres, yerren (de errar).

Si se te había ocurrido decir o escribir   ̶A̶t̶r̶a̶j̶e̶n̶d̶o̶   o   ̶T̶r̶a̶j̶i̶d̶o̶   o ̶  T̶r̶a̶y̶e̶r̶a̶>,  vale más que fluyan a tu mente las formas correctas, que, respectivamente son: atrayendo, traído, trajera. Corregir palabras mal dichas te hará más culto gramaticalmente hablando.


Palabras que se escriben con ll


A continuación, una cartilla de normas aplicables al correcto uso del dígrafo ll, que allende de profundizarnos en la gramática, también nos afina y amplia nuestro vocabulario (obviamente, palabra desconocida requiere acudir al diccionario, porque es susceptible que ocurra, no obstante, es favorable):

• Las palabras en las que los fonemas /ll/ o /y/ siguen a las sílabas iniciales fa-, fo- y fu-: fallar, follaje,fuelle, fullero.

• Las terminanaciones siguientes:

alle: valle, calle, callejón, allende
ella: paella, centella, estrella, querella
elle: muelle, fuelle
ello: atropello, camello, cuello
illa: sombrilla, alcantarilla, costilla
illo: estribillo, chiquillo, cigarrillo, monaguillo.
alla: muralla, canalla
olla: cebolla, abollado


EXCEPCIONES: omeya, leguleyo/-ya, plebeyo/-ya, yeyo, zarigüeya, aleya, omeya y las que incluyen la terminación de origen grecolatino -peya, (epopeya, onomatopeya...).

• En las variaciones de la palabra belleza, apareciendo en los siguientes casos: bella, bello, belleza, bellísima, bellamente, bellezura

• Nota: La palabra bellezura, de poco uso, al buscarla en google, reporta que es incluso el título y letra de una canción de Jonathan Moly, y que comienza así:
Eres una Bellezura
Belleza con Sabrosura
Te juro que no te miento
Esto es lo que estoy sintiendo...
Si les interesa escucharla, o tener la letra completa, ¡La pueden ubicar en you tube!.


• En los verbos llevar y llenar, así como sus derivados. Por ejemplo: llevar, llevará, conllevar, conllevo, sobrellevar, llenar, rellenar, lleno, llenura.

• En los verbos llover y lloviznar, así como sus derivados. Por ejemplo: llueve, lloviznando, lluvia, lluvioso.

• Los verbos de uso general terminados en -ellar, -illar, -ullar y -ullir: atropellar, chillar, apabullar, bullir.

También las palabras de sus respectivas familias léxicas: atropello, chillido, apabullante, ebullición.

El sufijo -illo, -illa forma diminutivos en castellano (en el capítulo 2 tienes información sobre los sufijos y la derivación en castellano), pero a veces, la palabra formada con ellos adquiere un significado propio, como las siguientes:

       • bandera → banderilla
       • bocado → bocadillo
       • cabeza → cabecilla
       • carta → cartilla
       • casa → casilla
       • fleco → flequillo
       • manzana → manzanilla
       • mesa → mesilla
       • torta → tortilla




Uso de la letra i para representar el fonema i


Según el sistema ortográfico que rige hoy la escritura del español, para representar el fonema i debe emplearse siempre la letra i, salvo en aquellos casos en que las normas prescriben o admiten explícitamente el uso de y. Por tanto, la i puede aparecer en representación de este fonema vocálico en cualquier posición, sea a principio de palabra, en el medio o al final:     islote, ion, pino, tierno, casi, benjuí.



Uso de la letra i para representar el fonema i


Al igual que ocurre con las demás vocales, es posible que al segmento fónico constituido por el fonema i le corresponda en la escritura, por razones normalmente etimológicas, la secuencia gráfica hi o ih, al ser la h una letra sin correlato fónico en el español estándar :     hinojo, cohibir, menhir, mihrab.

En español, casi todas las palabras que comienzan por el fonema i seguido de otra vocal se escriben con h-:    hialino, hialoideo, hiato, hiedra, hiel, hielo, hiena, hierático, hierba, hierro, hioides, etc.

Solo se exceptúan ciertos términos procedentes del griego, como     ion, iodo, iota y las voces formadas con la raíz griega iatro- (del gr. iatrós ‘médico’), como     iatrogenia o iatrogénico, que se escriben sin h- porque su vocal inicial en griego carece de espíri   tu áspero, signo que justifica la h- en términos procedentes de dicha lengua.

    Información adicional:     La palabra iodo y todas las voces formadas con la raíz griega iatro- (de iatrós ‘médico’), como iatrogrenia,iatrogénico o iatroquímico, se escriben también con y-: yodo, yatrogenia, yatrogénico...





Palabras que pueden escribirse tanto con «hi- o i- + vocal» como con «y- + vocal»


Puesto que el fonema i situado a principio de palabra o de sílaba seguido de otra vocal con la que forma diptongo tiende a convertirse, en la pronunciación espontánea, en el fonema consonántico y —solemos pronunciar [yédra], [yérba], [desyerbár], [yérro], [yatrojénia], [yódo], etc.—, algunas palabras que comienzan o contienen la secuencia hi- o i- seguida de vocal presentan variantes escritas con y-, letra a la que corresponde en el sistema ortográfico español la representación de dicho fonema consonántico.

Se citan a continuación las palabras que presentan ambas formas, situando en primer lugar la que se considera preferible, normalmente por ser la de uso mayoritario en el conjunto del ámbito hispánico. Cabe decir que, en general, las formas con y- suelen usarse más en el español americano que en el europeo:

hiedra o yedra (‘planta trepadora’); hierba o yerba (‘planta pequeña de tallo tierno’ y ‘conjunto de hierbas que crecen en un terreno’; en el Río de la Plata se usa específicamente la grafía yerba para designar las hojas de la planta denominada yerba mate, con las que se hace la infusión llamada mate); hierbabuena o yerbabuena (‘cierta planta aromática usada como condimento’); hierbajo o yerbajo (‘mala hierba’); yerbal o hierbal (en Am., ‘terreno cubierto de hierba’); hierbaluisa o yerbaluisa (‘cierta planta que se emplea en infusión’); yerbatero -ra o hierbatero -ra (en Am., ‘persona que cura con hierbas, o se dedica al cultivo o venta de hierbas’; en el Río de la Plata, yerbatero es el que se dedica al cultivo o comercialización de la yerba mate); hierbazal o yerbazal (‘herbazal, sitio poblado de hierbas’); yerbería o hierbería (en Am., ‘herbolario o herboristería’); yerbero -ra o hierbero -ra (en Am., ‘persona que cura con hierbas o vende hierbas’); también existen variantes en los derivados con prefijo enyerbar o enhierbar (esta última muy poco usada) y deshierbar o desyerbar; yatrogenia o iatrogenia (‘alteración o perjuicio en el estado del paciente causado por el tratamiento médico’);


    Información adicional:    Se da en este caso preferencia a la grafía con y- porque con esta letra se han adaptado normalmente las palabras procedentes del latín cuyo étimo comienza por ia-, como ya (del lat. iam), yacer (del lat. iacēre) o yambo (del lat. iambus, y este del gr. íambos).



yero o hiero (‘algarroba, planta leguminosa’); yerra o hierra (en Am., ‘acción de herrar el ganado’); yodo o iodo (‘elemento químico usado en medicina como desinfectante’).





Uso de la letra y para representar el fonema i


El fonema i se representa en español con la letra y en los casos siguientes: a) Cuando se trata de la conjunción copulativa y: coser y cantar, este y aquel, madera y hierro.

Información adicional:   

La conjunción copulativa, que por lo general se manifiesta fónicamente como i y se escribe con la letra y, se realiza como e y se escribe con la letra e cuando precede a una palabra que comienza a su vez por i (gráficamente, i- o hi-), con el fin de evitar la confluencia de dos fonemas vocálicos iguales: único e irrepetible, conventos e iglesias, aguja e hilo, préstamos e hipotecas; ocurre lo mismo en aquellas palabras que, excepcionalmente, comienzan por una y- con valor de i: Sanz e Yrigoyen, Repsol e YPF (siempre que la sigla se deletree [í-pé-éfe] y no [yé-pé-éfe]). Este cambio de la y copulativa en e se produce aunque entre la conjunción y la palabra siguiente haya una coma (Canta e, insistiéndole mucho, hasta baila) y aunque la conjunción copulativa esté situada al comienzo del enunciado (E Irene se fue sin decir nada).

Por el contrario, la y copulativa mantiene su forma cuando la palabra que sigue a la conjunción comienza por un diptongo de i + vocal, ya que en esos casos la i del diptongo no es plenamente vocálica, sino que se acerca, en la pronunciación espontánea, al fonema consonántico y. Al no confluir ya dos fonemas vocálicos iguales, la y copulativa no necesita transformarse en e: madera y hierro [madéra i yérro], agua y hielo [água i yélo], alfa y iota [álfa i yóta]. Hay palabras, como hiato o ion, en las que la secuencia fónica i + vocal puede articularse como hiato ([i.á.to], [i.ón]) o como diptongo ([yá.to], [yón]), de ahí que en estos casos sea válido que la conjunción copulativa se escriba e (si la secuencia vocálica que la sigue se articula con hiato) o y (si dicha secuencia se articula con diptongo); así, resultan admisibles tanto diptongo e hiato como diptongo y hiato, moléculas e iones como moléculas y iones.

Tampoco se transforma en e la conjunción y cuando es tónica y posee valor adverbial en oraciones interrogativas: ¿Y Inés? ([í inés] = ‘¿Dónde está Inés?’ o ‘¿Cómo está Inés?’). Cuando la conjunción es átona y carece del referido valor adverbial, sí se produce el cambio de la y copulativa en e en caso de darse las condiciones para ello: —Vendrán también Juan y María. —E Ignacio, no te olvides; ¡E Higinio sin venir, con lo tarde que es!

Es necesario advertir que este fenómeno se produce por razones fónicas, no gráficas, de forma que lo determinante no es la grafía, sino el sonido que sigue a la conjunción. Por tanto, la y copulativa se transformará en e ante toda palabra que comience oralmente por i, aunque, por tratarse de un extranjerismo, no se escriba con i- o hi-: Iberia e Easyjet (y no ⊗Iberia y Easyjet), pues la palabra inglesa easy se pronuncia con i inicial. Paralelamente, debe mantenerse la y copulativa si la palabra que sigue no comienza oralmente por i, aunque gráficamente se escriba con i-o hi-: el encuentro entre Franco y Hitler (y no ⊗Franco e Hitler), ya que en el nombre alemán Hitler la h- no es muda, sino aspirada (pron. [hítler] o [jítler]).

Un proceso análogo sufre la conjunción disyuntiva o, que se transforma fónicamente en u y se escribe u cuando la palabra siguiente empieza por o (gráficamente o- u ho-): amor u odio, siete u ocho, una u otra, vertical u horizontal. Puesto que este cambio obedece a razones fónicas, se produce igualmente ante números escritos con cifras que oralmente comienzan por o: Al concierto acudieron unas 700 u 800 personas. También se opera este cambio cuando se trata de disyunciones correlativas donde se repite la conjunción ante cada una de las opciones: Los hornos antiguos eran o circulares u ovalados; La disyuntiva era clara: u obteníamos beneficios pronto o habría que cerrar la empresa.



b) Cuando, siendo este fonema átono o inacentuado, va en posición final de palabra precedido de una o dos vocales con las que forma un diptongo o un triptongo: ay [ái], Bombay [bombái], fray [frái], carey [karéi], ley [léi], yóquey [yókei], bocoy [bokói], hoy [ói], huy [úi], tepuy [tepúi], Uruguay [uruguái], buey [buéi], jagüey [jaguéi]. En cambio, si el fonema i final recedido de vocal es tónico, forme hiato o diptongo con la vocal precedente, se representa con la letra i: alauí, benjuí, caí, chií, sonreí, tui(en Arg., ‘cierto loro de pequeño tamaño’, pron. [tuí]; sin tilde por ser voz monosílaba). La única excepción la constituye el adverbio muy, en el que el fonema i final se representa con -y aun siendo tónico (pron. [muí]) para buena parte de los hispanohablantes.

b) La regla que prescribe el uso de -y cuando el fonema i final no es tónico y va precedido de otra vocal presenta algunas excepciones, todas ellas en palabras procedentes de otras lenguas que, aun cumpliendo dicha condición, se escriben con -i: agnusdéi, Hawái, Hanói, jai (en Esp., voz jergal tomada del caló —la lengua de los gitanos españoles— que significa ‘mujer joven y atractiva’; pron. [jái]; sin tilde por ser voz monosílaba), moái (‘figura tallada de la isla de Pascua’; con tilde por ser voz bisílaba aguda), saharaui. En ciertos términos procedentes asimismo de otras lenguas, se admiten ambas grafías, con -y y con -i, siendo la preferida en el uso la citada en primer lugar, que es, por ello, la forma recomendada: bonsái/bonsay, paipái/paipay, samurái/samuray y tipoy/tipói (en Am., ‘túnica larga de manga muy corta y escote cuadrado’).

Información adicional:     El par gráfico cuy/cui (en Am., ‘conejillo de Indias’) refleja dos variantes de pronunciación, ambas válidas en esta voz de origen onomatopéyico: a la grafía cuy le corresponde la pronunciación [kúi], mientras que a la grafía cui le corresponde la pronunciación [kuí] (sin tilde por tratarse de un monosílabo).



Advertencia:   

Es ajena a la ortografía del español la presencia de -y a final de palabra precedida de consonante. Por lo tanto, los numerosos extranjerismos con la secuencia gráfica final «consonante + -y», si se adaptan al español, deben transformar la -y en -i; así, en español se escribirá curri (del ingl. curry), dandi (del ingl. dandy), derbi (del ingl. derby), panti (del ingl. panty), penalti (del ingl. penalty), sexi (del ingl. sexy), etc. Si se mantiene la grafía del original, estas palabras deben considerarse extranjerismos crudos o no adaptados y escribirse, por ello, en cursiva.

Lo mismo cabe decir de los nombres familiares o hipocorísticos terminados en i, que en español deben escribirse con -i si delante de esta letra va una consonante: Cati (de Catalina), Dani (de Daniel), Mari (de María), Toni (de Antonio), etc. Los hipocorísticos terminados en -y precedida de consonante (Caty, Dany, Mary, Tony, etc.) son anglicismos gráficos, contrarios a las pautas ortográficas del español.



c) En posición inicial o interior de palabra, la ortografía del español solo admite hoy el uso de y para representar el fonema i en los siguientes casos excepcionales:    • Cuando a una forma verbal terminada en -y se le añade un pronombre enclítico: doyte, haylas, voyme.

Información adicional:    En el español estándar actual lo normal es que los pronombres se antepongan, entre otras, a las formas verbales simples de indicativo: te doy, las hay, me voy. No obstante, la posposición en estos casos es un rasgo dialectal propio de determinadas zonas del noroeste de España, y puede presentarse asimismo en frases hechas o en textos que pretenden recrear el lenguaje de épocas pasadas, en que era normal posponer los pronombres átonos: No creo en brujas, pero haberlas, haylas.


• En algunos topónimos y antropónimos, como Ayllón, Goytisolo, Guaymas, Ynduráin, Yrigoyen, etc., como vestigio de la antigua ortografía castellana, en que era normal la aparición de esta letra para representar el fonema i también en posición inicial o medial. Los nombres propios de persona y de lugar suelen presentar a menudo grafías arcaicas, ya que plantean mayor resistencia al cambio que las palabras comunes. También puede encontrarse esta y vocálica en antropónimos o topónimos foráneos, como Seychelles.

• En los derivados de aquellos topónimos y antropónimos que presentan una y vocálica en posición inicial o interior de palabra debido a su condición de arcaísmos gráficos o de nombres foráneos: guaymeño o guaymense (de Guaymas, ciudad y puerto mexicanos), seychellense (de Seychelles, país de África), byroniano (de Byron, poeta inglés), taylorismo (de Taylor, ingeniero estadounidense). También por razones etimológicas presenta una -ymedial con valor vocálico la voz fraybentino, gentilicio de la ciudad de Fray Bentos, capital del departamento uruguayo de Río Negro.

•En siglas y acrónimos: YPF (cuando la sigla se deletrea [í-pé-éfe], sigla de Yacimientos Petrolíferos Fiscales), BOCYL ([bosíl, bozíl], sigla de Boletín Oficial de Castilla y León). Esta y vocálica puede conservarse si el acrónimo se lexicaliza y pasa a convertirse en un nombre común: pyme ([píme], acrónimo lexicalizado de la expresión pequeña y mediana empresa).

Información adicional:   

El rechazo de la actual ortografía del español a la -y- medial con valor vocálico explica que, en las palabras españolas que proceden de expresiones pluriverbales que contienen una y copulativa, esta se transforme en i si representa el fonema vocálico i: calicanto (de cal y canto), correveidile (de corre, ve y dile), dieciocho (de diez y ocho), vaivén (de va y ven). No obstante, en los términos derivados de expresiones numerales complejas que dan nombre a hechos o acontecimientos relevantes, como (generación del) noventa y ocho o (revolución del) sesenta y ocho, se documentan, y son válidas, tanto las grafías que conservan la y copulativa del numeral complejo (noventayochismo, sesentayochista, etc.) como las que transforman dicha y en i (noventaiochismo, sesentaiochista, etc.): «La mayor parte de los escritores noventayochistas se pronunciaron a favor de Zuloaga» (CSerraller Paisajes [Esp. 1998]); «Tras los poetas barrocos, románticos, reg ionalistas, modernistas y noventaiochistas» (Abc [Esp.] 19.4.1986); «La candidez de los sesentayochistas no había funcionado» (Mundo [Esp.] 10.5.1995); «Esta verdad [...] alcanza ahora una resonancia singular porque unos jóvenes de extracción sesentaiochista la proclaman a los cuatro vientos» (Duque Suicidio [Esp. 1984]). La conservación de la y en estos casos puede justificarse por razones fonéticas, ya que es frecuente que, entre vocales, el fonema i se transforme, en el habla espontánea, en el fonema consonántico , cuya representación en nuestro sistema ortográfico corresponde a la letra y.

En relación con la escritura de los numerales cardinales, conviene saber, por otra parte, que, aunque los correspondientes a las distintas decenas a partir del treinta se escriben normalmente en español en tres palabras, esto es, intercalando la conjunción y entre el cardinal que expresa la decena y el que expresa la unidad (treinta y cinco, cuarenta y tres, cincuenta y ocho, etc.), se documentan también, si bien de forma aún muy minoritaria, grafías simples con la preceptiva transformación de la y en i (treintaicinco, cuarentaitrés, cincuentaiocho, etc.): «¿Qué edad tenía? ¿Cuarentaiocho años? ¿Tal vez cincuenta?» (Martini Fantasma [Arg. 1986]); «Formaban una familia integrada por don Emiliano, doña Josefina y doña Isabel, todos solterones, de setenta, sesentaiocho y sesentaicinco años, respectivamente» (Araya Luna [Chile 1982]).



Advertencia:   

El actual sistema ortográfico del español no admite el uso de y para representar el fonema i en posición interior de palabra. Por ello, aquellos préstamos de otras lenguas que incluyan una y con valor vocálico en interior de palabra deben adaptarse al español transformando la -y- en -i-; así, en español debe escribirse aimara, y no ⊗aymara; géiser, y no ⊗géyser; licra, y no ⊗lycra, etc. El término byte (pron. [báit]) es un extranjerismo crudo o no adaptado, motivo por el cual conserva su grafía y su pronunciación originarias.

Por la misma razón antes señalada, cuando a una palabra terminada en -y se le añade una s para formar el plural, la -y del singular —que conserva en el plural su valor vocálico— debe transformarse en -i-; así, el plural de jersey debe escribirse jerséis; el de espray, espráis; el de gay, gais; el de yóquey, yoqueis, etc. Son, pues, ortográficamente incorrectos en español los plurales terminados en ⊗-ys: ⊗esprays, ⊗gays, ⊗norays, etc. En cambio, si para formar el plural se añade -es, se conserva la y del singular, ya que en el plural representa el fonema consonántico y: bueyes (pl. de buey), convoyes (pl. de convoy), virreyes (pl. de virrey), etc.






Para no olvidar. Toma notas:


Las palabras que derivan de otras mediante los sufijos -illa o -illo se escriben todas con ll.

Recuerda que como en todos los dígrafos, las dos letras que forman ll no pueden separarse a final de renglón.

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¡Vaya con el rollo de los homófonos!

Si eres yeísta, hay algunas palabras que percibirás como homófonas. Repasa la tabla que viene a continuación, y si no tienes clara la diferencia de significado entre las palabras que se escriben con ll y las que se escriben con y, usa el diccionario.

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Con y o con i




La y como vocal siempre se encuentra al final de una palabra. Cuando están en medio o al principio actúa como consonante.

No son muchas las palabras que acaban en y, así que no te resultará difícil recordar las más usuales; las tienes en la tabla que se anexa subsiguientemente.

Observa que hay muchas interjecciones ¡nanay!, ¡caray!, ¡ay! (Recuerda que después de ¡ay! no hay un punto).

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Además, la primera persona del singular del presente de indicativo de algunos verbos, acaba en y: doy, estoy, soy, voy.

Y también la encontrarás en algunos topónimos: Uruguay, Monterrey, Paraguay, Tuy.

El plural de las palabras que acaban en y puede dar algunos problemas. Observa y recuerda los siguientes:

Ejemplos
   • buey → bueyes    • convoy → convoyes    • ley → leyes  • rey → reyes
   • guay → guais    • jersey → jerséis    • gay → gais    • espray → espráis

¡Ay!, no son homófonos pero casi

En la tabla siguiente encontrarás cuatro palabras que son casi homófonas, pero que se diferencian, además de por el acento, por la letra final.



Si el sonido /i/ está a final de palabra y recae sobre él el acento, se escribe con i.

Hay palabras que tienen dos formas correctas de escritura (de las que la primera es la preferente). Los ejemplos de seguido:

        • hierba → yerba
        • hiedra → yedra
        • samurái → samuray
        • yodo → iodo





Homófonas:


A menudo se suceden confusiones con el uso de la LL y la Y en el terreno de las llamadas palabras homófonas, esto es, en aquellos vocablos que suenan igual pero se escriben de distinta manera y tienen significados diferentes. Naturalmente, para algunas personas y en ocasiones específicas, puede no ser fácil el precisar con exactitud indubitable, la correcta escritura de ciertas palabras.

En consecuencia de lo anterior, a continuación se enlistan algunos de los ejemplos más comunes de este tipo de palabras y las reglas de uso y ortografía para no cometer errores.

Rallar: trocear algo en tiras // Rayar: hacer trazos o líneas // Rayo: verbo rayar y haz luminoso y eléctrico en el cielo provocado por una fuerte tormenta.

Halla: verbo hallar, encontrar // Haya: árbol // Hay: verbo haber. Consulta

Abollar: hacer abolladuras // Aboyar: colocar boyas en el mar.

Arrollo: atropellar // Arroyo: corriente de agua.

Callo: dureza de la piel // Cayó: verbo caer.

Cayo: islote o peñasco // Calló: verbo callar.

Olla: recipiente redondo para cocinar // Hoya: hundido.

Hulla: carbón // Huya: verbo huir.

Valla: cercado // Vaya: verbo ir // Baya: fruto carnoso Consulta

Malla: tejido en forma de red // Maya: individuo de cualquiera de las tribus indias que hoy habitan principalmente el Yucatán, Guatemala y otras regiones adyacentes.

Errores causados por homofonías

Actualmente se ha hecho común en los estados de Facebook e Instagram sacar publicaciones del estilo correctivo de palabras mal usadas.

Como escribir es importante en cuanto a la imagen que damos a otros, particularmente en el ámbito profesional (donde no son pocos quienes tienen errores ortográficos terribles) es recomendable que además de consultar nuestros artículos, puedas adquirir un hábito de lectura, incluso, fijándote metas ambiciosas de leer cierta cantidad de libros en el tiempo que le puedas dedicar, lo cual permitirá mejorar la ortografía y además ayudará a tener una mejor comprensión lectora.

Yeno:   La palabra ‘yeno’ no existe en la RAE por lo que no forma parte del idioma español ni se encuentra en los diccionarios de la lengua española, por lo que no debes escribirla con ‘y’. // Lleno: La palabra ‘lleno’ sí es reconocida por la RAE por lo que forma parte de nuestro lenguaje castellano, debiendo escribirse con ‘ll’.

Quiero tambien recomendar la URL siguiente: www.comoseescribe.net/ la cual está precisamente orientada a esta función de aclaratorias de dudas sobre la correcta escritura de las palabras.



Ejercitando lo aprendido:


Vamos a poner en práctica, con sencillos ejercicios, todo lo que aprendimos:

Escribe una carta a tu mejor amigo o amiga, donde utilices palabras que se escriben con Y, y palabras que se escriben con Ll.

Completa las siguientes palabras con la letra correcta (Y o Ll)

Debes apo_arte con la regla para subra_ar correctamente.
Ese coche casi nos atrope__a.
Después del desa_uno me quedé muy__eno.
Hoy __ovió en el tra_ecto hacia el mue__e.
Ese caba__o hu_ó por la ca__e.
Atrapa a ese po__o para que no hu_a hacia la ca__e.




Fuentes consultadas
El buen uso del español. RAE.
Ortografía y gramática para dummies. 181-186
Ortografía de la lengua española. RAE. 115-122
https://espanol.lingolia.com/es/redaccion/reglas-de-ortografia/ll-y
https://juegosinfantiles.bosquedefantasias.com/lengua-literatura/ortografia/letras-ll-y
https://cuadernos.rubio.net/con-buena-letra/ll-y