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sábado, 18 de diciembre de 2021

La coma


SOBRE EL USO DE LA  COMA


QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE



La coma es un signo de puntuación en forma de virgulilla situado en la parte inferior de la línea (,) que se emplea para delimitar unidades lingüísticas menores que el enunciado, como algunos tipos de oraciones:

Aunque no te guste, tendrás que hacerlo,

o bien grupos sintácticos:

David, el ingeniero, no ha venido hoy.


LOS PROBLEMAS CON EL USO DE LA COMA



La coma es un signo de puntuación que plantea muchas dudas, ya que la variedad de sus usos es grande y al escribir no siempre se tiene conciencia clara de dónde ha de situarse. Buena parte de los errores e inseguridades derivan del hecho de que la coma suele asociarse con una pausa breve al hablar, pero esta circunstancia, aunque influye, no es el principal condicionamiento. Así, en un enunciado como

Estaba tan cambiado | que apenas lo reconocí,

se tiende a hacer la pausa señalada, pero no debe escribirse coma para marcarla.

En su colocación, aparte de la propia estructura sintáctica, interviene la forma en que el hablante desea organizar lo que quiere decir, como se deduce del hecho de que pueda alternar con otros signos. Véanse las oraciones siguientes:

Lo hizo. Lamentablemente.
Lo hizo; lamentablemente.
Lo hizo, lamentablemente.

Puede comprobarse en ellas que el significado no ofrece apenas diferencias, por lo que el uso de uno u otro signo depende del grado de dependencia entre los dos segmentos separados y de la relevancia que se quiera otorgar al adverbio lamentablemente. En otros casos, como a la hora de marcar los incisos, la coma puede alternar, por ejemplo, con las rayas o los paréntesis.

USO OPCIONAL Y USO OBLIGATORIO



El uso de la coma puede ser opcional u obligatorio.



Uso opcional.





Se produce cuando la presencia o la ausencia de una coma no implica cambios sintácticos ni semánticos, sino que obedece al gusto de quien escribe, de acuerdo con factores estilísticos como la expresividad, la claridad, etc.

Compárense las dos versiones siguientes de un mismo texto:

Si llueve, a veces, salimos a buscar setas. Ayer íbamos a ir, pero, al final, no pudimos porque llovía demasiado, así que, a las diez de la mañana, me fui al gimnasio.
Si llueve, a veces salimos a buscar setas. Ayer íbamos a ir, pero al final no pudimos porque llovía demasiado, así que a las diez de la mañana me fui al gimnasio.

Como puede comprobarse, en la segunda hay cinco comas menos, sin que por ello se altere el significado. Por tanto, hay que poner siempre las obligatorias y, en cuanto a las demás, debe procurarse un uso racional y equilibrado a fin de que el discurso no resulte entrecortado si hay muchas, ni con periodos excesivamente largos, asfixiantes, si apenas hay.




Uso obligatorio.



Es aquel en el que la coma posee valor distintivo, es decir, sirve para distinguir sentidos diferentes asociados a las relaciones sintácticas de las partes que componen los enunciados. Véase el siguiente ejemplo:


El anterior es un ejemplo que no deja dudas de cómo se afecta el sentido de la oración según la ubicación de la coma. En el primer caso, expone la negativa a rendirse, pero, en el segundo, expresa totalmente lo contrario. Otros ejemplos:

Esteban, el ingeniero y yo misma estuvimos en la obra.
Esteban, el ingeniero, y yo misma estuvimos en la obra.

En el primer caso hay una enumeración: estuvieron tres personas. En el segundo, las personas eran dos, pero se aclara que una de ellas era ingeniero.

Obsérvese también este otro:

Me vestí como me indicaron.
Me vestí, como me indicaron.

En la primera oración se hace referencia a la manera en que esa persona debía vestirse. En la segunda, lo que se dice es que le habían indicado que se vistiera.

Y uno más:

Nadie te ha llamado tonto.
Nadie te ha llamado, tonto.

En la primera secuencia se alude a que el destinatario del mensaje no ha sido llamado de esa manera. En la segunda, tonto es un vocativo, una forma de dirigirse al receptor.



Dónde hay que poner coma (I). Incisos y construcciones independientes




Entre los contextos en los que se hace necesario emplear la coma debido al carácter distintivo o significativo de su uso, cabe citar los siguientes:

EN LOS INCISOS




Los incisos son segmentos que se intercalan en el enunciado principal para aportar precisiones, ampliaciones, rectificaciones o cualquier otra circunstancia.

Colocación de la coma en los incisos.

Normalmente se escriben entre comas, aunque a menudo pueden ir también entre paréntesis o entre rayas:

El volcán Villarrica, como todos saben, está en Chile.
El mundo del espectáculo, concretamente el de la danza, me fascina.

Cuando el inciso no está en medio del enunciado, sino que lo encabeza o lo cierra, debe aislarse también mediante coma:

Como todos saben, el volcán Villarrica está en Chile.
Me fascina el mundo del espectáculo, concretamente el de la danza.

Las comas que marcan los incisos reproducen fielmente las pausas que se hacen al hablar y en más de un contexto su supresión provocaría cambios en el significado.

Incorrecciones más frecuentes.


Las que suelen producirse son de dos tipos:

• Omisión de una de las dos comas:

– Uso incorrecto: ⊗Acudieron cien alumnos, quienes junto a sus padres, disfrutaron mucho.

– Uso correcto: Acudieron cien alumnos, quienes, junto a sus padres, disfrutaron mucho.

• Desplazamiento indebido de alguna de las comas:

– Uso incorrecto: ⊗Disponía de poco tiempo, y encima, tenía otras obligaciones.

– Uso correcto: Disponía de poco tiempo y, encima, tenía otras obligaciones.

      Puede ser útil observar la siguiente regla: lo que explica, aclara o matiza debe separarse mediante comas; lo que distingue o especifica no debe llevarlas.


Tipos de incisos.

Estos son algunos de los más característicos:

• Las aposiciones explicativas:

La presentación de Romero, el comisario de la exposición, fue muy aplaudida.

• Las oraciones de relativo explicativas:

La casa, que está al borde del mar, es muy luminosa.

• Los adjetivos explicativos:

Los soldados, cansados, volvieron al campamento con retraso.

• Los grupos preposicionales explicativos:

La mesa, de madera maciza, estaba colocada en el centro del salón.


EN LAS CONSTRUCCIONES ABSOLUTAS




Son aquellas en las que se unen un sujeto y un elemento predicativo sin la presencia de un verbo en forma personal. Se separan mediante comas, ocupen la posición que ocupen:

Acabadas las excavaciones, se hizo una exposición con los objetos hallados.
Ellos, viviendo allí su hija, no necesitan buscar un hotel.




CON LAS INTERJECCIONES




Las interjecciones y las locuciones interjectivas se separan con coma del resto del enunciado:

Bah, no te preocupes.
Date prisa, anda, que llegamos tarde.
Ya está lloviendo, ¡por Dios!



CON LOS APÉNDICES CONFIRMATIVOS




Se separan mediante coma ciertas expresiones interrogativas que se emplean para buscar confirmación de lo dicho (¿verdad?, ¿no?, ¿eh?, ¿ves? o ¿viste?):

Confías en mí, ¿no?
La estamos pasando de maravilla, ¿ves?




CON LOS VOCATIVOS




1

Se aíslan mediante comas, sea cual sea la posición que ocupen en el discurso:

Javier, no quiero que salgas tan tarde.
Estoy a sus órdenes, mi coronel.
A ver, usted, acérquese inmediatamente.

Cuando aparece un vocativo después de palabras como gracias, felicidades, hola, adiós o bienvenido, se escribe siempre entre comas: «Gracias, maestro», en vez de «Gracias maestro».

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases en las que el vocativo no está entre comas: «Felicidades campeones» o «Adiós libro de papel; sé bienvenido libro electrónico», donde campeones, libro de papel y libro electrónico son vocativos.

En este sentido, la Ortografía de la lengua española señala que vocativo es «la palabra o grupo de palabras que se refieren al interlocutor y se emplean para llamarlo o dirigirse a él de forma explícita». Además, respecto a la puntuación, señala que «se escriben siempre entre comas, incluso cuando los enunciados son muy breves, como en estructuras del tipo No, señor; Sí, mujer».

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Felicidades, campeones» y «Adiós, libro de papel; sé bienvenido, libro electrónico».

Esto mismo afecta, por cierto, a los encabezamientos de cartas o mensajes electrónicos, en los que lo apropiado es escribir «Hola, Ana:», «Buenos días, compañeros:», en lugar de «Hola Ana:» o «Buenos días compañeros:», pues Ana y compañeros son en estos casos vocativos.

Distintas serían frases como «Felicidades a los campeones» y «Adiós al libro de papel, hola al libro electrónico», en las que el hablante no se dirige directamente a los campeones ni al libro, sino que los menciona en tercera persona. En ellas, estas mismas palabras dejan de ser vocativos y, por tanto, no se escriben entre comas.

Vale decir que la coma del vocativo, o coma vocativa, es uno de los errores errores más frecuentes cometidos al escribir. Podríamos decir que es la otra cara de la moneda de la coma asesina o criminal.

Para familiarizarse con el vocativo, se anexa el siguiente enlace con suficientes ejemplos.

Pero, una aclaratoria de contraparte, ¿Cuando no se usa la coma vocativa? Una explicación breve y concreta la encuentras en el siguiente enlace.


Dónde hay que poner coma (II). Otros contextos




Existen otros muchos contextos en los que el uso de la coma resulta necesario. Estos son algunos de los más significativos:





CON LOS CONECTORES DISCURSIVOS




Son expresiones que ponen en relación una secuencia con el texto precedente. Son muy numerosos: además, asimismo, ahora bien, sin embargo, no obstante, por el contrario, por ejemplo, en definitiva y muchos otros. Se separan mediante coma de la secuencia sobre la que inciden:

Se ha llevado todas sus cosas de la casa. O sea, no piensa volver.


Mi nombre es Catalina. Nadie, sin embargo, me llama así.






CON LOS COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES




Van seguidos de coma cuando preceden al verbo, sobre todo si son extensos o si la ausencia de coma pudiera provocar ambigüedades:

En aquellos calurosos días de verano, la convivencia era idílica.


Con mi hermano y unos amigos, viajé a Cuba.






CON COMPLEMENTOS QUE AFECTAN A TODA LA ORACIÓN






Se escribe coma detrás de muchos adverbios y locuciones adverbiales y preposicionales que afectan a toda la oración, y no solo a uno de sus elementos:

Generalmente, las casas rurales se sitúan en enclaves privilegiados.


Con franqueza, no creo que vuelva por aquí.



También afectan a toda la oración y se separan con coma expresiones de carácter introductorio encabezadas por en cuanto a, con respecto a, en relación con, con referencia a, etc.:

Con respecto a esos papeles, nadie volvió a saber nada de ellos.


En cuanto a ti, no quiero volver a verte.






EN CONSTRUCCIONES SUBORDINADAS




• Construcciones causales. Se aíslan siempre con coma las oraciones causales introducidas por ya que, pues, puesto que, que, como, comoquiera que:

Tuvimos que alquilar dos automóviles, ya que al final vinieron seis; Cierra, que hace frío

También se separan con coma las causales introducidas por porque que justifican por qué se afirma lo expresado en la principal (causales de la enunciación): Ha llovido, porque está el suelo mojado. [Lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado].

• Construcciones finales. Se separan con coma cuando van antepuestas (si son breves, puede prescindirse de ella):

Para aprobar el examen de mañana, tienes que estudiar.

Si la oración final pospuesta no expresa la finalidad real, sino el objetivo que se persigue al enunciar la oración principal, sí se separa con coma:

Tienes que estudiar más, para que te quede claro. [Mis palabras tienen como finalidad que te quede claro que tienes que estudiar más; diferente de Tienes que estudiar más para que te quede claro].

• Construcciones condicionales y concesivas. Se separan mediante coma cuando van antepuestas al verbo principal, salvo si son muy breves:
Si vuelve a salir un ocho, nos hacemos ricos.

Aunque nadie le hacía caso, ella seguía hablando.

• En las construcciones ilativas. Las oraciones introducidas por así que, conque, luego, de modo/forma/manera que o de ahí que van precedidas de coma:
Nadie abría la puerta, así que siguieron llamando.

Es un jarrón muy caro, conque mucho cuidado al transportarlo.


PARA MARCAR ELISIONES VERBALES




Se usa la coma para separar el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido:

Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno.

Los que no tengan invitación, por aquella puerta.


OTROS USOS




• Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella:

Se compró la mejor moto que había, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada en el garaje.

• En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha:

Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000.

Y también entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002.

(Sobre el uso de la coma en la coordinación → Coordinación y puntuación (II). Uso de la coma).


Dónde no hay que poner coma




En los siguientes contextos, lo indicado es no usar coma:


CON ELEMENTOS ESPECIFICATIVOS O DESCRIPTIVOS




• Aposiciones especificativas:
Mi hermano Arturo estuvo allí; el rey Rodrigo.

• Oraciones de relativo especificativas:
Ese árbol que se ve ahí es un roble.

• Adjetivos u otros complementos especificativos o descriptivos:
Los soldados cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso.
La mesa de madera maciza estaba colocada en el centro del salón.




EN CONSTRUCCIONES SUBORDINADAS




• Las construcciones causales. No se separan con coma las causales introducidas por la conjunción porque que expresan la causa real de lo enunciado en la oración principal:
El suelo está mojado porque ha llovido.

• Las construcciones finales. No se escribe coma cuando van pospuestas y expresan la finalidad real de lo enunciado en la oración principal:
Tienes que estudiar para aprobar el examen de mañana.

• Las construcciones condicionales y concesivas. No suelen ir precedidas de coma si van pospuestas:
No dejes de avisarme si vas a llegar tarde.
Te llevaré al hospital aunque no quieras.

• No llevan coma las construcciones comparativas ni las consecutivas:
Disfruta más jugando con sus hijos que yendo a una fiesta.
Se conocían tan bien que no necesitaban decirse las cosas.




CON EL SUJETO




• No se escribe coma entre el sujeto y el predicado, independientemente del orden que adopten, ni aunque el sujeto sea complejo o una subordinada sustantiva:
Mis padres, mis tíos y mis abuelos me felicitaron ayer.
Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor reprobarán/suspenderán la asignatura.
Que vengas esta tarde es una buena idea.



CON LOS COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES




Los complementos circunstanciales no se aíslan mediante comas cuando se posponen al verbo:
Llámame siempre que me necesites.
Te acompañaré dondequiera que vayas.
Viajé a Cuba con mi hermano y unos amigos.



CON LOS DEMÁS COMPLEMENTOS




Las secuencias que desempeñan las funciones de atributo, complemento directo, complemento indirecto, complemento de régimen y complemento agente no pueden separarse del verbo mediante coma, sea cual sea su longitud, su posición o su naturaleza (oracional o no oracional):
Quienes deben hacerlo son ellos.
Vergüenza debería darte.
Se lo diré a quien quiera escucharme.
Se despreocupaba de muchas de sus obligaciones.
Fue educado por buenos maestros.



EN REPETICIONES DE PALABRAS




No debe ponerse coma cuando se reduplica enfáticamente una palabra:
Me gusta el café café.
Tenía el pelo muy muy corto.



TRAS LAS FÓRMULAS DE SALUDO




En las cartas y documentos, no se escribe coma, sino dos puntos, tras las fórmulas de saludo inicial:
Querida Raquel:
¿Cómo estás?




Uso dudoso u opcional de la coma. Concurrencia con otros signos







USOS DUDOSOS U OPCIONALES




Conciencia de inciso. Como ya se ha visto, muchos de los usos opcionales de la coma están en función de la manera en que el que escribe prefiere presentar algo, bien como simple información, bien como un inciso, marcado por pausas, que supone una reflexión, precisión, rectificación, etc., a lo que se está diciendo. En el primer caso no se usan comas; en el segundo, sí.

Esta diferenciación es posible con distintos tipos de construcciones, pero sobre todo con aquellas que aportan información complementaria. En ellas son opcionales muchas comas, como puede verse en los ejemplos siguientes, donde el significado propiamente dicho no cambia, pero sí la intención de enfatizar o puntualizar:

Murió en acto de servicio justo dos años después./Murió en acto de servicio, justo dos años después.
En México hace ya tiempo que en la prensa especializada se trata este asunto./En México, hace ya tiempo que en la prensa especializada se trata este asunto.

Lo mismo sucede con las oraciones subordinadas, en las que se emplea la coma cuando la información se presenta como incidental o accesoria:

Iremos los tres siempre y cuando no se decida otra cosa./Iremos los tres, siempre y cuando no se decida otra cosa.

En las elisiones. A pesar de que lo recomendado en estos casos es la escritura de coma, no se trata siempre de un uso obligatorio. A veces, como en el ejemplo siguiente, donde las elipsis se suceden, puede optarse por un estilo de puntuación más trabado o más suelto:

Yo vigilaré los lunes; tú, los martes y los jueves, y Martín, los fines de semana./

Yo vigilaré los lunes, tú los martes y los jueves, y Martín los fines de semana.

Con los complementos circunstanciales.La mayoría de las comas que delimitan los complementos circunstanciales antepuestos son opcionales, y su presencia o ausencia responde, como en el caso anterior, a la preferencia por un estilo de escritura más trabado o más fluido:

Durante aquellos días no salí de casa./Durante aquellos días, no salí de casa.
En la casa de al lado se oían gritos./En la casa de al lado, se oían gritos.

Su presencia, no obstante, puede contribuir a facilitar la interpretación del enunciado. Por ello, como quedó dicho, se recomienda escribir coma tras los complementos circunstanciales antepuestos al predicado cuando son extensos.

Cuando los complementos circunstanciales van pospuestos al verbo, aunque lo normal es no poner coma, puede usarse si se desea presentar la circunstancia como información incidental o accesoria. En las dos secuencias siguientes puede observarse la diferencia significativa entre la presencia y la ausencia de la coma:

Los cómicos habían llegado a la plaza con muchas atracciones./Los cómicos habían llegado a la plaza, con muchas atracciones.

Con otros complementos. Si un complemento directo, un complemento indirecto, un complemento de régimen o un atributo se anticipan para expresar el tema del que se va a decir algo, se puede usar opcionalmente la coma:

De ese asunto no sé nada./De ese asunto, no sé nada.
Carne no suelo comer mucha./Carne, no suelo comer mucha. La presencia de la coma es más conveniente en estos casos cuanto más largo sea el fragmento anticipado.



CONCURRENCIA DE LA COMA CON OTROS SIGNOS




La coma no puede aparecer junto con el punto, el punto y coma o los dos puntos, pero sí con el resto de los signos de puntuación. En caso de concurrencia, la coma va detrás de los puntos suspensivos y de los signos de cierre de paréntesis, raya y comillas:

Esto..., si yo solo quiero pedirte perdón.
Dime —y no quiero excusas—, ¿por qué no has llamado antes?
«Buenas noches», dijo muy circunspecto al entrar en la habitación.

Cuando concurre con los signos indicadores de modalidad (interrogativos y exclamativos), va también detrás de ellos. Ejemplo:
¿Quieres saberlo?, pues pregúntamelo.

La presencia de la coma no exime de escribir el punto de las abreviaturas:

Ejemplo:
    Martillo, alicates, llaves, etc., son herramientas imprescindibles.



El buen uso del español. RAE. 106-120

https://www.fundeu.es/recomendacion/vocativos-entre-comas/