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jueves, 30 de diciembre de 2021

Las comillas

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¿QUÉ SON?


Las comillas son signos auxiliares de la puntuación, cuya función es, entre otras:

  • contener citas literales
  • enmarcar las palabras que corresponden a alguien distinto del emisor del mensaje
  • resaltar una palabra o un enunciado dentro de un texto
  • como recurso distintivo para poner de relieve palabras extranjeras o matices de significado

Esa definición resume bastante bien la finalidad de las comillas, puesto que en realidad son un signo doble delimitador -es decir, abre y cierra partes de un texto- con el objetivo de destacar un fragmento textual, ya sea tan corto como una palabra o tan largo como todo un párrafo.

La norma es que cuando se treproduce lo que piensa un personaje los pensamientos deben entrecomillarse (añadir comillas al principio y al final del texto), aunque lo que se escriba sea de propia autoría.

La razón para querer destacarlo puede variar en función de las circunstancias. Sea como sea, más adelante abordaremos bien esto.

Nota: debes tener siempre presente que dos antilambdas (angle quotation marks) seguidas (<<) no reemplazan a las comillas. Para insertarlas, debes usar ALT + 174 y ALT + 175 si estás en Windows, y ALT + Mayús + tilde / {’ y ALT + Mayús + ç / } si usas Mac.



CLASES DE COMILLAS


Las comillas están contadas entre los signos que más usamos al escribir, no solo en textos académicos, sino también en conversaciones más informales y cotidianas. Esto se debe a que tiene múltiples usos que resultan especialmente útiles.

Por otra parte, unas veces, cuando escribimos, necesitamos reproducir directamente palabras o pensamientos ajenos. Otras veces nos interesa llamar la atención acerca de una palabra o expresión del texto que pertenece a otro registro o a otra lengua, o que se usa con algún sentido especial. No es nada raro que pasen ambas cosas a la vez; es decir, que estas voces especiales aparezcan en el interior de un discurso que queremos transcribir literalmente. Pero ¿qué sucede cuando hay que citar un fragmento que a su vez contiene otra cita en cuyo interior aparece alguna de estas voces peculiares? En esos casos entran en juego los diferentes tipos de comillas del español.

Hay que mencionar desde ya que en nuestro idioma hay tres tipos de comillas. Es fundamental que lo sepamos, porque suele haber mucha confusión entre ellos. Por ese motivo, nos vamos a dedicar a hablar de cada uno por separado.

Hacerlo nos permitirá tener bien en claro sus similitudes y diferencias, lo que nos ayudará a dominar mejor el uso de las comillas en el español

Entrando en materia, a continuación los tres tipos de comillas:

              • comillas bajas (españolas o francesas) «…»

              • comillas voladas (altas, sajonas o inglesas) en posición de superíndice “…”

              • comillas voladas simples ‘…’.


¿Para qué sirven las comillas?


Las comillas esencialmente, sirven para destacar palabras y frases dentro de una oración o un texto completo. Evidentemente, ese fin principal puede subdividirse en muchísimos usos. A continuación los trataremos uno por uno.

Pero antes conviene que señalemos dos cosas:

Las comillas siempre van unidas a las palabras: en todos los usos las comillas van siempre unidas a las palabras u oraciones que se encuentren dentro de ellas, sin espacios en blanco.

Las comillas pueden compartir un mismo uso: varios de los usos que veremos pueden ser aplicados con más de un tipo de comillas. Por si acaso, lo iremos señalando en cada uno para evitar confusiones.

Dicho lo anterior, pasemos a ver todas las formas en las que podemos utilizar estos signos:

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Hablemos de las Comillas españolas «…»


La primera acotación importante, para saldar confusiones, es aclarar que suelen asignársele diferentes denominaciones en las variadas publicaciones sobre este tema. Así encontramos que, las comillas españolas, también reciben el nombre de comillas latinas, comillas de pico, francesas, de sargento o baja. Otros textos también las llaman comillas angulares.

Como sucede con todos los demás tipos, las comillas españolas tienen un signo de apertura y otro de cierre: « ».

De igual modo, su característica más distintiva es que van centradas en el renglón, a diferencia de los otros tipos, que van en la parte alta.

En los textos impresos, la RAE prácticamente exige usar las comillas españolas como primera opción, debido a que son las más funcionales y ayudan al lector a estar inmerso en los escritos; además de la comodidad que brinda al momento de emplearse en cualquier situación. Aun así, hay algunos escritores que han decidido decantarse por otro tipo de comillas, y, la verdad es que solemos utilizar mucho más las que veremos después de estas.

Un ejemplo de su uso sería el siguiente:

 El entrenador le dijo a todos los chicos lo siguiente: «Si queremos ganar el campeonato, debemos asumir el compromiso de ser constantes con todos los entrenamientos».

Estas comillas se constituyen como el signo por excelencia en el español formal; muy utilizadas en textos históricos, noticiosos o de carácter informativo. No posee una diferencia significativa de las comillas inglesas (“ ”) por lo que es más bien juicio del autor qué comillas utilizar. La Real Academia Española (Ortografía básica de la lengua española 2012) recomienda utilizar las angulares principalmente, pues estas son las originales del español.

Como se ha señalado, las comillas sirven para citar. Estas comillas se colocan de principio a fin y son independientes de los incisos y demás elementos complementarios. Hay variados contextos en los que esto sucede, pero aquí te mostramos los principales:

Textos de carácter principalmente informativo


  El ex-futbolista ha declarado que se siente «cansado de tanta enemistad y malos ratos».

  «Tenemos que ser más estrictos— señaló el mandatario— con las medidas-sanitarias…».

Citas formales de tipo académico


 «No se puede hablar de decadencia española…» señala Ortega y Gasset.

En estos casos, es tradición comenzar con un cierre de comillas cuando el texto citado consta de más párrafos; esto desde el segundo párrafo citado; a continuación el ejemplo:

  • Señala Eugenio Coseriu en su trabajo El llamado latín vulgar y las primeras diferenciaciones romances una explicación precisa de lo que teorizaba Federico Diez, a propósito de la variedad de conceptos respecto al latín y las lenguas romances:

    «…derivaba, en efecto, las lenguas romances de lo que él llamaba Volkslatein (latín popular, latín del pueblo), y que identificaba con la lengua hablada de la época imperial por los legionarios, los comerciantes, los colonos, los funcionarios; una lengua distinta del latín clásico en la fonética, en la morfología, en la sintaxis y en el vocabulario.

    »Diez no hacía sino consagrar una tradición que venía desde la Edad Media y que oponía al latín (es decir, al latín literario de la época clásica) el habla vulgar (romance), considerada como corrupción del latín clásico o, también, como la antigua base del mismo».

El uso de las comillas hoy en día es un poco más estético, debido a que la exigencia en textos formales permite no utilizar estas comillas, y establecer la distinción con un orden diferente de las palabras (utilización de la sangría). Ejemplo:

  • Señala Eugenio Coseriu en su trabajo El llamado latín vulgar y las primeras diferenciaciones romances una explicación precisa de lo que teorizaba Federico Diez, a propósito de la variedad de conceptos respecto al latín y las lenguas romances:

    …derivaba, en efecto, las lenguas romances de lo que él llamaba Volkslatein (latín popular, latín del pueblo), y que identificaba con la lengua hablada de la época imperial por los legionarios, los comerciantes, los colonos, los funcionarios; una lengua distinta del latín clásico en la fonética, en la morfología, en la sintaxis y en el vocabulario.

    Diez no hacía sino consagrar una tradición que venía desde la Edad Media y que oponía al latín (es decir, al latín literario de la época clásica) el habla vulgar (romance), considerada como corrupción del latín clásico o, también, como la antigua base del mismo.


En textos narrativos o literarios (principalmente para los pensamientos)

  • «No todo está perdido; Julia está conmigo», pensó Winston.
  • «Esta dejaría loca a Santo Tomás», pensó Oliveira.
  • «¿Qué le voy a hacer? En mitad del desorden me sigo creyendo veleta, al final de tanta vuelta hay que señalar un norte, un sur. Decir de alguien que es un veleta prueba poca imaginación: se ven las vueltas pero no la intención, la punta de la flecha que busca hincarse y permanecer en el río del viento.» Hay ríos metafísicos. Sí, querida, claro. Y vos estarás cuidando a tu hijo, llorando de a ratos, y aquí ya es otro día y un sol amarillo que no calienta». Estos pensamientos acompañaban a Horacio mientras vagaba por las calles.
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Hablemos de las Comillas inglesas “…”


Nos quedan las comillas rectas dobles o tipográficas (" "), que en inglés se llaman quotation marks.

¿Sabías que las comillas, que se conocen en inglés americano como quotation marks, se denominan inverted commas en inglés británico?

Son las más utilizadas en la actualidad debido a su sencillez de uso y comodidad para emplear en los textos. Además, gracias a la expansión de la lengua de países de América, estos tipo de comillas se han vuelto muy usadas a nivel mundial.

Estas comillas suelen ser criticadas o no recomendadas debido a que pueden dejar un gran espacio entre textos, lo cual generaría que los lectores se desconecten de cualquier tipo de escrito.

El presidente de Ecuador, señaló, "no debemos dejar que estos actos criminales nos intimiden"

Juan, al verlo, exclamó: "Qué agradable sorpresa el que hayas llegado mi gran amigo"


Las comillas inglesas son, sin lugar a dudas, las que más hemos visto en textos. Tal como con las anteriores, están compuestas por dos signos, uno de apertura y otro de cierre: “ ”.

Como en el caso anterior, a las comillas inglesas se les suele encontrar con otras denominaciones en otras publicaciones. De tal manera que algunos suelen llamarlas comillas altas, así como también está la denominación comillas dobles. Consiste en dos rayitas oblicuas, con la forma de un gancho, que se escriben al inicio y al de la oración y, por cierto, ese segundo nombre se debe a que tanto en el signo de apertura como en el de cierre hay dos comillas. No es del todo preciso, ya que las comillas anteriores también cumplen esa regla.

Se trata del tipo de comillas más utilizada actualmente, aunque, la Real Academia Española, recomienda el uso de las comillas angulares.

Sin embargo, sigue siendo válido llamarlas de esa manera. Además, está claro que el nombre de las comillas inglesas nos sugiere que provienen del mundo angloparlante. Así es, en efecto, y son tan frecuentes en el inglés como en el español.

Generalmente se utilizan:

• Para citar textualmente algo que ocupe menos de tres o cuatro renglones. Si la cita ocupa más de tres o cuatro renglones, es usual eliminar las comillas, reducir un punto el tamaño de la letra y aumentar la sangría izquierda (que no la sangría de primera línea). En ambos casos, generalmente después de esas palabras se escribe entre paréntesis (sic), que indica que se está citando textualmente.

• Enmacar la reproducción de citas textuales:

• En las obras literarias, se encargan de encerrar la expresión de los pensamientos de los personajes:

• Señala que una palabra es impropia o vulgar, que procede de otra lengua o que se lo utiliza en un sentido especial

• Para citar el título de un artículo, una obra literaria, un capítulo de un libro, un reportaje o, en general, cualquier parte dependiente dentro de una publicación.



Entre comillas

Esta expresión se usa usualmente para referirse al uso de las comillas dobles. En el lenguaje verbal, se suele emplear esto para denotar ironía o sarcasmo. Es un término bastante común, ya que es difícil que el interlocutor reconozca cuándo se desea emplear comillas al momento de hablar de forma hablada.

Por otra parte, esta expresión también se emplea para señalar que algo se está mencionando de forma textual. De esta manera, sencillamente se quiere citar el comentario de una persona, siendo indispensable resaltar esto durante la conversación.

Por cierto, en este artículo se habla de cómo cambiar las comillas rectas a comillas españolas en Word, por si lo necesitas en algún momento.

Hablemos de las Comillas simples ‘…’




  Todos acordamos que iriamos a comer el lugar denominado como 'La casa del pan'

Antonio, como dudando, me dijo: "Vaya 'auto' que se ha comprado Marcelo"


Las comillas simples son las que menos usamos en el español, ya que por lo general preferimos optar por alguna de las otras dos. Pero eso no significa que no tengan su propia utilidad.

El nombre de estas comillas se debe a que en los signos de apertura y de cierre hay una sola comilla: ‘ ’. En ese sentido las comillas simples son lo opuesto de las comillas dobles.

Las comillas simples ( ‘’ ) no tienen mayor uso que para enmarcar el significado de palabras o expresiones. Por ejemplo, en etimologías de palabras o apartados semánticos, ejemplo:

  La palabra amor no tenía nada que ver con la ausencia (a) de la muerte (-mor). Provenía más bien de la raíz indoeuropea amma ‘madre’ y del verbo latino amare ‘dar caricias’. Esto, junto con el sufijo -or ‘a causa de’, eran la verdadera etimología del amor”.

El uso de las comillas es variado y depende del contexto reglamentario para su uso. En textos académicos, por ejemplo, hay diferentes modelos de citas (Apa, Vancouver, MLA, etc.) que establecen los parámetros de uso de las comillas. En este sentido, te invitamos a que te informes bien del contexto de tu escrito antes de decidir cómo utilizar tus comillas. ¡El contexto manda!

    Importantísimo:
Conviene también que no confundamos en ningún momento a las comillas con el apóstrofo, a pesar del parecido que hay entre los dos.



Las comillas inglesas y las simples se escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares se escriben centradas.

    No hay restricciones respecto al uso combinado de los distintos tipos de comillas, no obstante, si hay un orden preferente para añadirlas a un texto. Aunque en los textos manuscritos se emplean las inglesas, en los textos impresos se recomienda utilizar en primera instancia las comillas angulares, reservando las inglesas y las simples, en este orden, para cuando deban entrecomillarse partes de un texto que ya tiene comillas. En este caso, las comillas simples se emplearán en último lugar. A continuación dos ejemplos aclaratorios:

 (1) «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que tiene Julián”».

 (2) Yo ya se lo había advertido: «Ten cuidado, que se rompe». Al poco rato, se me acerca con una rueda en la mano y carita compungida: «Se me ha "rompido" sin querer». Y le digo, conteniendo la risa: «¿Cómo que “se me ha ‘rompido’ sin querer”?».



Enfatizando: hay un orden jerárquico entre todas las comillas: primero, las españolas; luego, las inglesas; por último, las simples. Siempre deben ir así.

Como se ve, nada impide que concurran dos o más tipos de comillas, pero siempre hay que cerrar primero, igual que en un juego de muñecas rusas, las que se abrieron en último lugar.

Puesto que no es habitual encontrar en un texto tres citas incrustadas (o una voz resaltada dentro de una cita incrustada en otra cita, como aquí), las comillas simples se utilizan poco. No obstante, estas comillas también se emplean, en obras de carácter lingüístico, para enmarcar los significados de palabras o expresiones:

  La palabra sintoísmo proviene del japonés shinto (‘camino de los dioses’).

Una curiosidad: las comillas angulares no figuran como primera opción en los teclados; para insertarlas en un texto, hay que escribir las combinaciones Alt + 174 para las de abrir («) y Alt + 175 para las de cerrar (»).

La convención definida por la tradición editorial hace que en catalán, castellano y otras lenguas hispánicas se utilicen preferentemente las comillas bajas reservando las voladas para textos que tienen que ir entre comillas en un texto que ya está entrecomillado. Pero la influencia del inglés hace que también se utilicen normalmente las voladas, si bien la tradición americana de las voladas simples no ha tenido tanta aceptación. En todo caso el repertorio de comillas está disponible cuando el texto lo requiere, hay que encontrar una solución coherente, usando los mismos signos para los mismos propósitos pero cambiando de signo cuando hay que hacer una distinción.

Así podemos usar tres signos diferentes en casos como el siguiente:

La víctima respondió al juez: «Me empujó y me dijo: “¿¡Con esa ‘zorra’ piensas salir!?”»

Aquí las comillas bajas indican que empieza una cita literal y las voladas indican que la persona que habla cita literalmente a otra persona, dentro de esta parte las voladas simples sirven para hacer una distinción de significado, de cómo tenemos que interpretar la palabra (otra solución sería ponerla en cursiva, si el texto fuera en redonda).

Hay signos que se usan como comillas pero que los autores que han intentado recoger los criterios tipográficos descartan a pesar de que a veces son más fácilmente accesibles en los teclados de los dispositivos informáticos:

              •las comillas mecanográficas simples o dobles, una variante de las comillas voladas “…”

              •la antilambda, un signo que no es de comillas y que está muy accesible en el teclado, se usa en matemáticas con el significado de mayor que y menor que y algunos otros usos pero no los que tienen las comillas habitualmente. También se utilizan para referenciar, conteniéndolas, direcciones de correo electrónico o direcciones web.

LAS COMILLAS EN LA REPRODUCCIÓN TEXTUAL DE PALABRAS


• Se usan las comillas para reproducir citas textuales, citar una oración o un fragmento de texto, o dichos de otra persona. Ejemplo:

«Sobreviven los que se adaptan mejor al cambio», dijo Darwin.

• En la vida cotidiana también se emplean mucho, ya que permiten expresar comentarios o dichos ajenos. Por ejemplo:

El presidente de la junta directiva criticó el comentario de “los dolores ajenos” expresado por el pasado ministro.

Andrea fue al programa de variedad y dijo que “las cosas suceden por alguna razón”, dicho que se lo mencionó su amiga.


No hay duda de que este es el uso principal de las comillas. Y debemos entender que puede aplicarse tanto en textos formales o académicos como en una conversación común y corriente, Su uso es obligatorio a nivel profesional, ya que es indispensable mencionar el creador de determinado contenido. Ejemplos:

En su nuevo libro Juan Oropeza dice: «Mejor luchar y fracasar que haber vivido la vida entera en una derrota».

En la novela Amarte como a ningún otro se señala: «A todo ser humano le hace falta un complemento para poder alcanzar la plenitud emocional».


En ambos casos vemos que se trata de una cita formal de dos obras textuales. Notemos además que en los dos se usa un verbo, “dice” y “señala”. Podríamos utilizar muchos otros parecidos, como “refiere”, “indica”, etc.

    Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso:

    «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los controles sanitarios en las fronteras».



• Puede ocurrir que la cita sea muchísimo más larga; incluso, de varios párrafos. Antes era costumbre iniciar el segundo párrafo y los demás con el signo de cierre (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura). Veamos el siguiente ejemplo:

Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los germanos:
«En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos— atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...].
»Así quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el Danubio».

Nótese que al final de la cita volvemos a usar el signo de cierre para señalar que se acaba. No debemos olvidarlo jamás.

Lo cierto es que actualmente, las citas largas han perdido uso con las comillas y lo que se prefiere es reproducir la cita con una sangría diferente respecto del resto del texto para destacarlo, y, generalmente en un cuerpo menor. En ese proceder gramatical, ya no es menester el empleo de las comillas; quedando el párrafo anterior con la siguiente nueva configuración:

Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española:

                En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos—

               atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...]. Así quedó cumplida la amenaza que

                secularmente venía pesando desde el Rhin y el Danubio.

La reproducción directa de los pensamientos no deja de ser una cita, ejemplo:

«No tengo nada que perder», pensó Manuela.

• Este uso de las comillas podríamos aplicarlo también en una charla textual con otra persona para referirnos a lo que ha dicho alguien más; ejemplos:

Me encontré con la señora Juana, y me dijo: «Esa camiseta y esos zapatos lucen muy bonitos en ti».

Mi mamá siempre nos dice: «Vuelvan a casa temprano, porque de lo contrario podrían tener problemas».

Mientras María cantaba delante de todo el auditorio, yo pensaba: «Me encanta mucho su voz, porque es melodiosa y afinada».

En esos otros tres casos la cita no proviene de un libro, sino de personas. En el último vemos que, de hecho, se hace referencia a un pensamiento. Es otro uso igualmente permitido.

Destaquemos igualmente que tanto en el uso formal como en el informal la cita comienza con mayúscula. Esta es una ley común en la ortografía del español. Existen algunas excepciones, pero por norma general debemos empezar con mayúscula la primera palabra que inicia la cita luego de los dos puntos.

En resumen, con este uso podemos reproducir lo que ha dicho alguien más, ya sea en alguna obra escrita, en una conversación, etc. Y tenemos la opción de usar las comillas españolas o las inglesas.

• También se enmarcan entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto. Este uso es muy parecido al anterior, solo que un poco más complicado.

Básicamente, se trata de incorporar citas más breves en un texto de forma indirecta. Veamos el siguiente ejemplo:

Los médicos dijeron sentirse “agobiados y molestos” ante un trato tan malo.

En el caso de ese ejemplo hipotético se asume que la cita usada viene de otra fuente en la que se refleja directamente lo que han dicho los médicos.

Sea como sea, este uso es poco común en la escritura común. Por lo tanto, es difícil que debamos usarlo en algún momento. Sin embargo, conocerlo nos permitirá entenderlo bien si nos lo encontramos alguna vez.

Se dejan otros ejemplos:

El premiado dijo que se encuentra «abrumado por los elogios y felicitaciones recibidos».

«Desde Medicus Mundi reconocieron ayer sentir “impotencia y congoja” por este asesinato y exigieron “un compromiso de las autoridades para el esclarecimiento de estos graves hechos”» (País@[Esp.] 12.6.00).

    La inclusión, a través de las comillas, de un texto literal dentro de un enunciado en estilo indirecto es aceptable siempre y cuando se cumplan las condiciones propias impuestas por el estilo indirecto, como, por ejemplo, la correlación de tiempos verbales o los cambios en determinados pronombres o adverbios.Al respecto, los siguientes dos ejemplos:

No es correcto, por tanto, un enunciado como el siguiente: ⊗El premiado dijo que se encuentra «abrumado por los elogios y felicitaciones que he recibido».

Igualmente, no sería aceptable, un enunciado como el siguiente: ⊗ Mi madre nos recomendó que «no salgáis a la calle sin abrigo».





OTROS USOS DE LAS COMILLAS


• Las comillas se pueden emplear como llamada de atención para indicar que una palabra o expresión tiene alguna particularidad, como ser impropia, vulgar, proceder de otra lengua (que comento más adelante) o que se utiliza con otro sentido del original (uso homologable a la cursiva): ejemplos:

Siempre dice que las «cocretas» están riquísimas;
En el salón han puesto una «boiserie» que les ha costado un dineral;
Parece que últimamente le va muy bien en sus «negocios»;
Dijo que la comida llevaba muchas «especies»;
Él tiene un «negocio» entre manos, eso es todo.
Es que él cree que así aporta. És un «revolucionario».


• Para resaltar una palabra que tiene un carácter vulgar. Con esto nos referimos a aquellos términos que son más propios del habla corriente que de los diccionarios:

Julián le ofreció su «poronga»: en este caso la palabra vulgar sustituye a “pene” o “miembro viril”.

Por supuesto, a veces es complicado saber si un término es vulgar o impropio. Para verificarlo podemos acudir a un diccionario, y seguramente allí encontraremos la respuesta.

• Las comillas permiten señalar que un texto o palabra denotan un cierto tono irónico.Ejemplos:

Nos presentó a su «hermosa» novia: en esta oración en realidad se quiere decir que la novia presentada es fea o poco atractiva, algo opuesto a lo que sugiere la palabra entre comillas.

Con tu «estupendo» método nada podría fallar: en este caso se está haciendo alusión a que el método es poco funcional o nada eficaz.

En ambos ejemplos las comillas sirven para indicar cuál es el término o palabra al que se le está aplicando la ironía. Este uso es completamente válido tanto con las comillas españolas como con las comillas inglesas.

En textos impresos en letra redonda es más frecuente y recomendable reproducir los extranjerismos crudos en letra cursiva que escribirlos entrecomillados.

    En textos impresos en letra redonda es más recomendable escribir las voces extranjeras en cursiva que entrecomilladas. También en los otros casos indicados es posible el uso de cursiva en lugar de comillas.



• Determinar el significado de una palabra o expresión: Es muy común el uso de comillas para expresar el significado de una expresión en caso de que sea difícil de entender o su uso sea poco común. Esto ayudará al interlocutor a entender el mensaje que se desea expresar. Por ejemplo:

El hombre hizo una maniobra “certera” (precisa), por lo cual ayudó a superar todos los obstáculos presentados en aquel momento.

• Otro uso es para comentar palabras y términos. De vez en cuando puede que tengamos que realizar un comentario acerca de una determinada palabra. En ese caso, las comillas españolas o las inglesas nos sirven para destacarla:

La palabra «brújula» es esdrújula.

No me gusta usar mucho la palabra «imbécil», ya que ofende mucho.

Cuando digo “paz” no me refiero a la calma exterior, sino a la interior.


Aquí podemos optar por aplicar la opción de la cursiva (y viceversa):

La palabra brújula es esdrújula.

No me gusta usar mucho la palabraimbécil, ya que ofende mucho.

Cuando digo paz no me refiero a la calma exterior, sino a la interior.


• Cuando en un texto manuscrito se comenta un término o una expresión para decir algo de ellos desde el punto de vista lingüístico, se escriben entre comillas, y de seguido el respectivo ejemplo:

    Como en el caso anterior, en los textos impresos es preferible usar la letra cursiva en lugar de las comillas.



• En obras lingüísticas, las comillas simples se usan para enmarcar los significados, ejemplo:

La voz apicultura está formada a partir de los términos latinos apis ‘abeja’ y cultura ‘cultivo, crianza’.

• Se usan también las comillas para citar el título de un artículo, un reportaje, un cuento, un poema, el capítulo de un libro o, en general, cualquier parte interna de una publicación. Los títulos de los libros, revistas y periódicos, en cambio, se citan en cursiva (si el texto va en redonda) o en redonda (si el texto va en cursiva), ejemplo:

Ha publicado un interesante artículo titulado «El léxico de hoy» para el libro El lenguaje en los medios de comunicación, obra en la que participaron varios autores.

• Para encerrar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes, ejemplo: «“¡Hasta en latín sabía maldecir el pillastre!”, pensó el padre» (Clarín Regenta [Esp. 1884-85]). Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura):

«“¡Oh, a él, a don Álvaro Mesía le pasaba aquello! ¿Y el ridículo? ¡Qué diría Visita, [...] qué diría el mundo entero!

”Dirían que un cura le había derrotado. ¡Aquello pedía sangre! Sí, pero esta era otra”. Si don Álvaro se figuraba al Magistral vestido de levita, acudiendo a un duelo a que él le retaba... sentía escalofríos» (Clarín Regenta [Esp. 1884-85]).

• Para indicar que una palabra usada proviene de otro idioma. Este uso se ha visto especialmente incrementado en las últimas décadas. Ocurre que en muchas ocasiones usamos sin darnos cuenta palabras de otras lenguas en medio de frases y oraciones que escribimos o decimos.

No nos detendremos a profundizar si eso es un error o no. Por ahora nos limitaremos a decir que es necesario destacar esas palabras para señalar que provienen de otro idioma; de seguido los ejemplos:

Juliana le hizo un «back-up» a su computadora: en este caso la palabra entrecomillada significa «respaldo de seguridad».

Alberto recibió mucho «hate» por su video: aquí el término entre comillas es el equivalente en inglés de «odio».

De ese modo, tendríamos que escribir «hate» y «back-up» en cursiva:

Juliana le hizo un back-up a su computadora.
Alberto recibió mucho hate por su video.


Si ya el texto está en letra cursiva, usamos la letra redonda (es decir, la normal):

Juliana le hizo un back-up a su computadora.

Alberto recibió mucho hate por su video.




    Lo indicado es evitar los extranjerismos innecesarios y optar por equivalentes en la propia lengua; pero, si usa el extranjerismo crudo, es decir palabras extraídas directamente de otro idioma, la RAE recomienda el empleo de la cursiva o la itálica.
    Lo mismo pasa con los apodos y los títulos, de por ejemplo, poemas, artículos, cuentos, capítulo de un libro ... sobre todo si aparecen junto al título de libro o revista, que se debe marcar con cursivas y no con comillas.



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Otro tips ortográfico importante es el referido al caso cuando una obra contenga el título de otra dentro del suyo, en este caso, el segundo debe ir entrecomillado. Ejemplo:

• Para constituir una alternativa frente a otra cita en el mismo enunciado, ejemplo:

Publicó el artículo «El Hip-Hop en Chile» para la revista Manifestaciones culturalmente relevantes. • Para referir el nombre de un poema, un artículo y otros elementos: Las comillas sirven también cuando queremos referir el nombre de alguna obra artística, como un poema, una canción, etc.:

Hace poco escuché “Confío en ti”, la nueva canción de mi banda favorita.

El poema «Yo fui niño una vez» suele hacerme llorar cuando lo leo.


Lo mismo ocurre con algún artículo en una publicación periódica, como revistas o diarios:

Leí su artículo “Voces del más allá” en el diario de ayer.

La revista decidió publicar «Entre sollozos», un nuevo reportaje basado en América.


Este uso causa confusión porque a veces lo aplican para referir el nombre de un libro o de una revista. Para que no nos ocurra debemos tener en mente lo siguiente: las comillas sirven solo con un elemento textual dentro de otro más grande.

Es decir, un poema va dentro de un libro y un artículo en una revista. Por eso podemos aplicarles las comillas. En cambio, con los libros, las revistas y compilaciones se recurre a las cursivas:

El poema «Yo fui niño una vez» pertenece a la obra Confesiones de un verano.

Como es evidente, este uso es válido con las comillas inglesas y con las españolas.

• Las comillas también pueden ser usadas para marcar el carácter metalingüistico de una palabra o expresión. Es decir, cuando la palabra entre comillas no pretende transmitir un mensaje, sino que va a decir algo sobre ella.

Azul es el cielo. «Azul» es un adjetivo

El primer azul es un adjetivo que hace de atributo y describe cómo es el cielo. Las segunda vez que aparece la palabra azul no explica de qué color es algo, sino que tiene un uso metalingüístico (también se dice que es autorreferencial), ya que la oración habla sobre la propia palabra.

El partido de tenis ha sido muy corto; «corto» es el adjetivo.

En el ejemplo que acabas de leer, si la segunda vez qu eaparece el término corto no estuviera marcado de alguna manera sería ambiguo el significado de la frase y cabría interpretar que el significado del adjetivo resultaba poco expresivo (se queda corto). Fíjate queen este mismo párrafo, si en la primera oración la palabra corto no hubiera estado marcada tipográficamente, podrías interpretar que se refería a una palabra de pocas letras. Pues todo eso son usos metalingüísticos.

• Para señalar los pensamientos o expresiones de personajes narrativos: En las obras de narración (novelas, cuentos…) se suele utilizar mucho las comillas para reproducir lo que piensa un personaje, ejemplos:

«No sé quién me mandó a meterme en esto», pensó Raúl.

«Jesús es el pan de vida», dijo en su mente el sacerdote.


En algunos casos algunos escritores usan también esta opción para señalar los diálogos:

“No me digas nada”, le recriminó su madre.

No obstante, para los diálogos es más conveniente que usemos la raya o guion largo en vez de las comillas españolas o las inglesas:

—No me digas nada —le recriminó su madre.

• Para señalar el significado de una palabra: En este caso el uso está reservado para las comillas simples. Cuando queremos indicar el significado de un término en concreto debemos usarlas de esta manera:

La palabra mesías viene del latín Messĭas ‘salvador, ungido’.

El vocablo papa es originario del griego papas ‘patriarca’.


Notemos que en ambos casos usamos la letra cursiva para resaltar el término del que hablamos. Esto lo hacemos para que sea más sencillo enfocarse en las comillas simples.

Por lo general, este uso es más común en obras de carácter lingüístico o etimológico (o sea, del origen de las palabras). Sin embargo, ya sabemos qué hacer si en alguna ocasión debemos aplicarlo.

CONCURRENCIA DE LAS COMILLAS CON OTROS SIGNOS


• Las comillas pueden combinarse con otros signos de puntuación además ellas mismas. En el caso del punto éste debe ir siempre después de las comillas de cierre; y lo mismo sucede con la coma, a menos que se trate de una cita que contiene una o varias comas.

• Al momento de combinar comillas con signos de cierre (punto, coma, punta y coma, dos puntos) estos van siempre después de las comillas de cierre.

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• Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre. Ejemplificando:

Sus palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos ayudó.

¿De verdad ha dicho «hasta nunca»?



• Si se usa en combinación con otros signos dobles como el paréntesis, la interrogación o la exclamación es importante tener en cuenta que estos siempre van en pareja. Si una frase entre comillas está también entre paréntesis: primero se usan los dos signos de apertura y después los de cierre. En éste caso iría primero el paréntesis seguido de comillas para abrir y comillas seguido de paréntesis para cerrar. En el caso de las interrogaciones y las exclamaciones puede variar. Si se cita una pregunta, ls comillas irán primero; si se pregunta sobre algo entre comillas, las comillas van primero.

• El texto que va dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las comillas:

Le preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por favor?».

«¡Qué ganas tengo de que lleguen las vacaciones!», exclamó.


De esta regla debe excluirse el punto, que se escribirá detrás de las comillas de cierre cuando el texto entrecomillado ocupe la parte final de un enunciado o de un texto.

• ¿El punto va antes o después de las comillas? El punto va siempre después de las comillas. Este tema suele generar muchas dudas. En la mayoría de los casos las personas colocan el punto dentro de la cita:

En el libro hay una página que dice: «Nunca será posible que avancemos como especie si no contribuimos.» ⊗.

Ese uso es un error, ya que no pertenece a nuestro idioma, sino que proviene del inglés, en el cual el punto se coloca siempre dentro de las comillas. En español tiene que ir después.

Ahora bien, estamos hablando de puntos de cierre. O sea, los que concluyen la cita. Si en cambio hay un punto a mitad de ella la situación cambia:

Recuerdo haber leído una vez: «La eternidad es un concepto abstracto. No podemos entenderlo, así que nos vemos obligados a convivir con ella».

Como vemos, puede haber perfectamente un punto a mitad de la cita. Esto se explica fácil, en el siguiente inciso:

• Las comillas tienen su propia puntuación interna. Eso significa que dentro de la cita puede haber comas, puntos, etc. Entre los signos están también los de interrogación y exclamación:

Y yo le dije: «¿Cómo puedes hacerme esto?».

Entonces escuchamos que dijeron: «¡Hasta cuándo soportaré esto!».


Si dejáramos los signos fuera de las comillas estaríamos cometiendo un error, dado que en realidad pertenecen al texto citado.

• Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un enunciado o de un texto, debe colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo de cierre de interrogación o de exclamación, o puntos suspensivos:

«No está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó la discusión y se marchó.

«¿Dónde te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en seco.

«Si pudiera decirle lo que pienso realmente...». A Pedro no le resultaba fácil hablar con sinceridad.


En el caso de que deba colocarse una llamada de nota que afecte a todo el texto entrecomillado, esta debe colocarse entre las comillas de cierre y el punto:

Rafael Lapesa señalaba que «es muy discutido el posible influjo de las lenguas indígenas en la pronunciación del español de América»1.

1 Historia de la lengua española, p. 545.

Si la nota solo hace referencia a la última palabra del texto entrecomillado, la llamada debe colocarse delante de las comillas de cierre:

Rodolfo Lenz llegó a afirmar que el habla vulgar de Chile era «principalmente español con sonidos araucanos1 ».

1 El araucano o mapuche es la lengua que hablaban los naturales de la antigua región de Arauco, en la zona central de Chile.

• Cuando las comillas concurren con otros signos de puntuación, deben aplicarse las pautas señaladas para los paréntesis.

Uso incorrecto


Es muy común que las personas empleen las comillas de forma inadecuada. De esta manera hay que remarcar las principales causas en las que se da esto. Así se podrá evitar cometer cualquier tipo de falla a nivel gramatical.

Los principales errores que se presentan son los siguientes:

• Marcar acrónimos o siglas de otras lenguas: es inadecuado remarcar cualquier nombre propio, acrónimo o sigla que corresponda a otra lengua. Por ejemplo:

El “DVD” es un instrumento sumamente indispensable en la actualidad (uso incorrecto).

El DVD es un instrumento sumamente indispensable en la actualidad (uso correcto).


• Señalar títulos de colecciones sagradas o de editoriales. Por ejemplo:

El “Levítico” genera una gran enseñanza (uso incorrecto).

El Levítico genera una gran enseñanza (uso correcto).




Las comillas siempre deben contar con su símbolo de apertura y cierre en la palabra o frase que se desea emplear. De esta forma, nunca debe emplearse una sola comilla cuando se quiere emplear en un contexto gramatical:

Las chicas “caminaron libremente (uso incorrecto).

Las chicas “caminaron” libremente (uso correcto).



Ejemplos de comillas

Para dejar aún más claro el tema, vamos a mirar unos ejemplos. En cada uno señalamos el uso que se ha hecho de las comillas:

EjemploUso de las comillas
La maestra nos dijo: «Dejen un momento los cuadernos, y préstenme atención». Cita.
La verdad es que sus «buenas» intenciones me preocupan bastante. Ironía.
Lucifer nunca dijo: «Me marcho para crear un mundo propio». Cita.
«Siempre has sido así», dijo María mientras continuaba cosiendo. Diálogo en texto narrativo.
Al día de hoy sigo sin tener un “streamer” favorito. Palabra de otra lengua.
María Arteaga señala en su nuevo libro: «El verdadero camino a la paz no está en el dinero».Cita.
El término “apocalipsis” viene del griego “apokálypsis” ‘revelación’. Significado.
Nos invitó a hacer un «pete». Palabra vulgar.
El poema “El cuervo”, de Edgar Allan Poe, siempre ha sido mi favorito. Título de poema.
Cuando me acuesto suelo escuchar que alguien desconocido me susurra: «Dulces sueños, pequeño». Cita.
Su estudio “La verdad de la ética”, que apareció en el libro que compré ayer, ha sido muy bien aceptado entre los críticos. Título de artículo.
Los profesores confesaron estar “contentos y ansiosos” por la vuelta a clases. Cita indirecta.

Ejercicios

Es hora de poner a prueba lo aprendido con unos ejercicios. En todos ellos están ausentes las comillas. Deberás aplicarlas en cada uno según el uso que corresponda, recordando tomar en cuenta el tipo de comillas más adecuado a cada caso.

En aquellos ejercicios que te permitan usar las españolas o las inglesas puedes optar por cualquiera de las dos.

  • Decidí contratar un nuevo assistant.
  • Jesús Alberto me dijo: Lleva todo contigo, o estaremos en problemas.
  • Me hicieron una prueba de dopping ayer.
  • Me gustan tus manos, le dijo el cura a su hija.
  • La canción Vuelve a mí se ha vuelto muy popular este año.
  • Él publicó el artículo Dentro de la secta, y no tardó en ser popular.
  • En la novela que leí ayer se señala: La historia de los pueblos suele repetirse de manera cíclica.
  • Me envió un pack de camisetas.
  • Saldré a conseguirme un coffee, pues tengo sed.
  • Su brillante plan no funcionará, ya que está muy mal diseñado.
  • Necesito un empleo full-time para poder sostener a mi familia.
  • La periodista confesó: No he hecho nada bien en toda mi vida.
  • Necesito comprarme un nuevo smartphone.
  • Son todos unos inútiles, dijo muy molesto el director general.

Respuestas

  • Decidí contratar un nuevo “assistant”.
  • Jesús Alberto me dijo: «Lleva todo contigo, o estaremos en problemas».
  • Me hicieron una prueba de “doping” ayer.
  • «Me gustan tus manos», le dijo el cura a su hija.
  • La canción «Vuelve a mí» se ha vuelto muy popular este año.
  • Él publicó el artículo “Dentro de la secta”, y no tardó en ser popular.
  • En la novela que vi ayer se señala: «La historia de los pueblos suele repetirse de manera cíclica».
  • Me envió un “pack” de camisetas.
  • Saldré a conseguirme un “coffee”, pues tengo sed.
  • Su “brillante” plan no funcionará, ya que está muy mal diseñado.
  • Necesito un empleo “full-time” para poder sostener a mi familia.
  • La periodista confesó: «No he hecho nada bien en toda mi vida».
  • Necesito comprarme un nuevo “smartphone”.
  • «Son todos unos inútiles», dijo muy molesto el director general.





Fuentes consultadas
El buen uso del español. RAE. 143-145

https://unibetas.com/uso-de-las-comillas/

http://multimedia.uoc.edu/blogs/ilv/es/etiqueta/cometes/

https://www.rae.es/dpd/comillas

https://www.rae.es/espanol-al-dia/cuando-se-usa-cada-tipo-de-comillas

https://prezi.com/p/gekmlrcwgzob/como-elaborar-un-trabajo/?frame=00152377eed30cb758cef74b6510699657235954

https://www.wattpad.com/842098704-tips-ortogr%C3%A1ficos-las-comillas

https://conceptoabc.com/comillas/



Lectura complementaria:

https://www.frikipandi.com/tecnologia/20150428/como-escribir-la-comillas-latinas-espanolas-o-angulares-en-un-ordenador/

https://www.comodicequedijo.com/signos-puntuacion/comillas/