Existen en español secuencias de consonantes, aunque quizá no tantas
como en otras lenguas, dada la tendencia a la sílaba abierta, acabada en
vocal. Estos grupos pueden estar constituidos por dos consonantes iguales
(cc, nn, bb) o diferentes (ps, cn, ns, etc.).
También aquí hay dos casos: Los dígrafos ll y rr.
Como quedó visto, representan un solo fonema, /ll/ (/y/ para los yeístas) y /rr/, respectivamente. Las secuencias de dos consonantes iguales.
No son muchas, puesto que la
tendencia es a simplificar las incorporadas de otras lenguas, como ocurre,
por ejemplo, en:
brócoli (del it. broccoli), adenda (del lat. addenda), pudin/pudín (del ing. pudding), grogui (del
ing. groggy), dosier (del fr. dossier), confeti (del it. confetti), puzle (del ing. puzle), chóped (del
ing. chopped), etc.
Las más significativas son las que siguen:
• El grupo nn. La presencia de este grupo tiene dos orígenes:
–Cultismos latinos que conservan esta grafía: cánnabis o cannabis (del
lat. cannăbis), connubio (del lat. connubĭum), innato/-ta (del lat.
innātus), innovar (del lat. innovāre), perenne (del lat. perennis).
–Voces formadas con los prefijos circun-, con-, en-, in- o sin- y palabras
comenzadas por n-: circunnavegación, connotar, ennegrecer,
innecesario, sinnúmero.
Hay algunas que admiten las dos grafías, -n- o -nn- (deben preferirse
las escritas en primer lugar):
jienense o jiennense; inocuo/-cua o innocuo/-cua; pinnado/-da o pinado/-da; suní, sunita o
sunní, sunnita.
• El grupo bb. Se encuentra solamente en algunas palabras formadas con el
prefijo sub- y términos que comienzan por -b. No hay muchas:
subbético/-ca, subbloque, subboreal.
(Acerca del grupo cc → El ceceo).
Por razones etimológicas, hay palabras en español que contienen grupos de dos o más consonantes seguidas en distintas posiciones. Dado que en muchos casos suelen resultar de difícil pronunciación, la tendencia es a simplificarlos, lo que origina a menudo variantes gráficas. Estos son algunos de los casos más frecuentes: Los grupos cn, gn, mn, pn, ps a principio de palabra.
Solamente aparecen en voces tomadas de otras lenguas, en su mayoría cultismos de origen grecolatino pertenecientes a ámbitos científico-técnicos: cnetáceo/-a, cnidario, gnóstico/-ca, mnemotecnia, pneuma, psicología, psitacosis. Estos grupos iniciales son ajenos a los patrones silábicos del español y, en la práctica, se simplifican en la pronunciación eliminando la primera de las consonantes, por lo que también son válidas las variantes netáceo, nidario, nóstico, nemotecnia, neuma, sicología, sitacosis. Los especialistas de las disciplinas en las que se encuadran este tipo de términos suelen preferir las grafías etimológicas, pero en el uso común son más frecuentes las simplificadas por ser las que reflejan la pronunciación habitual. El grupo bs a final de sílaba.
Cuando este grupo va en posición final de sílaba, en el habla esmerada se mantiene la articulación de las dos consonantes, salvo en un grupo de palabras en las que la reducción a -s- es general en la pronunciación espontánea. Se trata de las voces obscuro/-ra, subscribir, substancia, substantivo/-va, substituir, substraer y substrato, y de todos sus derivados y parientes léxicos, que hoy se pronuncian y escriben mayoritariamente solo con -s-: oscuro/-ra, suscribir, sustancia, sustantivo/- va, sustituir, sustraer y sustrato. En todas estas palabras se recomienda el uso de las grafías simplificadas. El grupo pt.
Este grupo no aparece nunca en posición final de sílaba, de modo que cada una de las consonantes pertenece a una sílaba distinta: a.dep.to, es.cép.ti.co, óp.ti.mo, per.cep.ti.ble, etc. En las palabras séptimo y septiembre el debilitamiento articulatorio de la /p/ llega a menudo hasta su completa elisión, lo que ha hecho surgir las variantes sétimo y setiembre, también válidas, aunque minoritarias. El uso culto de algunos países prefiere las primeras. (Para las oposiciones trans-/tras- y post-/pos- → Prefijos locativos y temporales). Fuente: El buen español..RAE 70-71